Cada vez es más difícil no ser más de lo mismo en la industria del móvil, con respecto a los rivales y al propio árbol genealógico. Cada vez, además, se paga más caro por parte de un público tan fan como exigente, que no duda en ver lo «familiar» de un smartphone con respecto a otro ya desde su presentación, y los Note lo tienen especialmente difícil al venir a mitad de año tras los Galaxy S, por eso en este análisis del Samsung Galaxy Note 9 vemos si el terminal del S Pen es diferencial más allá del característico puntero.

Un S Pen que cual caballo de Troya lleva gran parte de las novedades de este Note con respecto al anterior, y que por ello es aún una parte más importante de la esencia de esta estirpe de Samsung. Esto y el resto de añadidos luchan con un fuerte componente conservador a nivel de diseño y de componentes, con el objetivo de que en conjunto sea el terminal ideal para un usuario que exija tanto a nivel de versatilidad como de rendimiento. Veamos si el Note 9, el Note del gaming, cumple expectativas.

Samsung Galaxy Note 9, especificaciones técnicas

SAMSUNG SAMSUNG GALAXY NOTE 9
DIMENSIONES FÍSICAS 161,9 x 76,4 x 8,8 milímetros, peso 201 gramos
PANTALLA Super AMOLED 6,4 pulgadas aspecto 18.5:9
RESOLUCIÓN QHD+ (2.960 x 1.440 px), 516 ppp
PROCESADOR Exynos 9810 10 nm octa core (2,7 + 1,7 Ghz)
RAM 6 / 8 GB
MEMORIA 128 / 256 (microSD hasta 512 GB)
VERSIÓN SOFTWARE Android 8.1 con Samsung Experience
CONECTIVIDAD LTE Cat. 18 (1,2 Gbps), WiFi AC, Bluetooth 5.0, NFC, GPS, ANT+, USB-C, minijack auriculares
CÁMARAS TRASERAS Dos sensores de 12 megapíxeles: Dual Pixel, apertura variable f/1.5-2.4, OIS + telefoto f/2.4, AF, OIS
CÁMARA FRONTAL 8 megapíxeles, AF, f/1.7
BATERÍA 4.000 mAh (carga rápida + carga inalámbrica)
OTROS Intelligent Scan (facial + iris), lector de huellas, resistencia IP68, S Pen
PRECIO 1008,99 euros (6 GB/128 GB)
1.259,01 euros (8 GB / 512 GB)

Samsung Galaxy Note 9, review en vídeo

Diseño: que la moda sea el estilo propio

La convergencia de las dos líneas de buques insignia de Samsung parece incrementarse inevitablemente cada vez más en cada iteración, de manera que el terminal del S Pen ha adoptado el estilo de los Galaxy Smanteniendo siempre una diagonal mayor de pantalla, las dimensiones necesarias para albergar la pantalla y el puntero y un chasis menos redondeado. En este caso tenemos un Note 9 con una estética muy similar a la del Samsung Galaxy Note 8, con esquinas más angulosas que los Galaxy S9 pero con un frontal que es una de las señas de identidad de la casa desde los Galaxy S8.

Samsung Galaxy Note, evolución 2015-1018

Un frontal mejor aprovechado por parte de la pantalla que en el anterior Note, acercándose al 84,2% del Samsung Galaxy S9+, y que como nos ha «malacostumbrado» la marca en sus topes de gama da una sensación de pantalla infinita. El borde inferior es bastante fino, y por cierto no mantiene la simetría con el superior aunque lo parezca a simple vista (son 7,26 milímetros el superior frente a 6,55 el inferior, el ligerísimo peaje a pagar por integrar la cámara, el auricular y los sensores que no tiene el inferior, despejado de botones).

Samsung Galaxy Note 9 Pantalla

Todo acabado con curvas laterales que quedan recogidas por el marco metálico cincelado a láser que, como dijimos en las primeras impresiones, da la sensación engañosa de mayor delgadez (cuando es 2 milímetros más grueso que su antecesor). Algo que no es en sí un reproche, dado que la sensación de teléfono grande es inevitable en dispositivos de estos volúmenes y peso, y en este caso estas «curvas de la felicidad» encierran una batería con más capacidad y no hay una sensación de teléfono grueso más allá de la esperada.

En la comparativa del Note 9 con respecto a sus rivales, ya vimos que el nuevo vástago de Samsung se sube al pódium de los más pesados y voluminosos de la gama alta de este año (hasta la fecha), sosteniendo el bronce tras un HTC U12+ y un Sony Xperia XZ2 Premium que lo ponen difícil en cuestión de centímetros cúbicos y gramos.

Más ancho, menos alto y ligeramente más grueso que el Note 8, es el Note que mayor pantalla ha integrado de todos, pero hay un buen trabajo en compactación

Más ancho, menos alto y ligeramente más grueso que el Note 8, es el Note que mayor pantalla ha integrado de todos y es un smartphone grande. Pero hay un buen trabajo en compactación teniendo en cuenta que tiene una superficie similar al iPhone 8 Plus con una pantalla de casi una pulgada más (el iPhone es más delgado y menos voluminoso, pero también tiene una batería menor).

PANTALLA (PULGADAS) ALTURA ANCHURA GROSOR PESO BATERÍA SUPERFICIE VOLUMEN
SAMSUNG GALAXY NOTE 9 6,4” 161,9 76,4 8,8 201 4.000 123,69 108,9
SAMSUNG GALAXY NOTE 8 6,3” 162 74,8 8,6 195 3.300 121,55 104,53
SAMSUNG GALAXY S9+ 6,2” 158 73,8 8,5 189 3.500 116,6 99,11
HUAWEI P20 PRO 6,1” 155 78 8,2 190 4.000 114,55 89,34
SONY XPERIA XZ2 PREMIUM 5,8” 158 80 11,9 236 3.540 126,4 150,42
PIXEL 2 XL 6” 157 76 7,9 175 3.520 121,1 95,68
ONEPLUS 6 6,28” 155,7 75,4 7,75 177 3.300 117,4 90,98
HUAWEI MATE 10 5,9” 150,5 77,8 8,2 186 4.000 117,09 96,01
HTC U12+ 6” 156,6 73,9 8,7 188 3.420 115,72 112,26
OPPO FIND X 6,42” 156,7 74,2 8,4 186 3.730 116,2 97,67
XIAOMI MI 8 6,21” 154,9 74,8 7,6 172 3.300 115,87 88,06
LG G7 THINQ 6,1” 153,2 71,9 7,9 162 3.000 110,15 87,01
IPHONE 8 PLUS 5,5” 158,4 78,1 7,5 202 2.691 123,71 92,78

El Samsung Galaxy Note 9 sube al pódium de los más voluminosos y pesados de la alta gama de 2018, sin ganar al que parece el indiscutible campeón, el Sony Xperia XZ2 Premium. El Huawei P20 Pro tiene un menor volumen y peso con una batería de la misma capacidad, pero también integra una pantalla algo menor, así que sin hablar de ningún récord o milagro se trata de un buen trabajo de compactación, sobre todo si lo vemos al lado del XZ2 Premium (con mayor volumen, peso y batería y menor pantalla).

Han logrado que la construcción y el diseño sean ergonómicos, así como que el agarre sea cómodo también cuando lo cogemos con una sola mano para usar el S Pen

El tamaño se convierte en un relativo reto si venimos de terminales más pequeños, pero no si nuestro anterior teléfono era ya un Note o alguno de los citados en dicho pódium o de tamaño similar. Lo que han logrado es que la construcción y el diseño sean ergonómicos, así como que el agarre sea cómodo también cuando lo cogemos con una sola mano para usar el S Pen.

El puntero, por cierto, se esconde como hemos visto anteriormente (en la base del teléfono y en la esquina derecha), sin sorpresas a la hora de sacarlo o insertarlo. Y por cierto, importante puntualizar que el móvil no resbala, dado que con sus dimensiones esto sería una pega importante.

Samsung Galaxy Note 9

Teniendo en cuenta que contamos con un botón más (el de Bixby, Samsung no se rinde), con el minijack de 3,5 milímetros y con la cubierta superior del S Pen asomando al lado del altavoz inferior, la apariencia del terminal es sobria y todo logra encajarse con discreción, sin salientes o irrupciones bruscas en los bordes. Éstos además, a diferencia de los S9, se mimetizan en color con la trasera del terminal en cuanto a color (no en cuanto a acabado, siendo algo más mate), con lo que se logra un todo en cuestión estética y que sea un smartphone sobrio y elegante (al menos en su versión azul).

La nota discordante la pone el S Pen, lo cual tampoco es un reproche y que ya dependerá de los gustos del usuario. El stylus en el modelo azul es amarillo mate, con el habitual reborde con el logotipo de la casa en dorado y brillo, pero en cuanto a la apariencia no hay apenas variación con los anteriores (posteriormente hablaremos de las funciones y características, que sí experimentan una evolución a destacar).

Samsung Galaxy Note 9

La trasera se renueva parcialmente, para desplazar el lector de huellas a la parte inferior de las cámaras. Esto nos provoca un déjà vu que no es para bien, pero no tanto por la posición, sino por las dimensiones: el error cometido en los Galaxy S8 no se ha repetido, pero el tamaño del sensor es tan reducido que nos exige recolocar el dedo varias veces, y al final la lectura (que no funciona mal per se) no es lo eficiente y rápida que podría y debería, recordándonos más al Samsung Galaxy A6+ que al Galaxy S9+ en esto.

La protuberancia de las cámaras se mantiene discreta y no se percibe al apoyar el terminal, lo justo como para que la detectemos al tacto y evitemos ensuciar las lentes al colocar el dedo para su lectura o en el agarre normal. Pero eso sí, pantalla y trasera con su Gorilla Glass 5 son un imán de huellas importante, lo cual por suerte no ocurre en el cristal que protege las cámaras traseras.

Samsung Galaxy Note 9

Pantalla: mejorando lo que ya era un buen recuerdo

Acomodado en las seis pulgadas desde hace ya unas ediciones, para este nuevo Note cabía esperar al menos un panel de 6,3 pulgadas como el de su antecesor, con una resolución que no bajase el QHD+. Y así ha sido, ya que el S Pen puede serpentear por una pantalla de 6,4 pulgadas super AMOLED con resolución de 2.960 x 1.440 píxeles (516 píxeles por pulgada) y relación de aspecto 18.5:9.

Samsung Galaxy Note 9

Pantalla alargada y casi infinita que aprovecha mejor el frontal como hemos comentado antes, y que está a la altura a nivel de detalle y contraste. Colores brillantes sin pasarse en cuanto a saturación, los cuales además podemos ajustar gracias a las opciones extra que proporciona Samsung para que la pantalla esté a nuestro gusto en la medida de lo posible.

Samsung Galaxy Note 9Los ajustes de pantalla en el Samsung Galaxy Note 9.

En cuanto a esto vemos los modos de pantalla que el software ya proporcionaba en el Galaxy S9+, y como en aquella ocasión el perfil que mejor se ha adecuado a nuestras preferencias es el Adaptative, al ser automático según el ambiente y poder ajustar en cierto grado la temperatura y el tono de los blancos.

  • Adaptative display: el único modo dinámico, que se ajusta según el contenido y el ambiente a nivel de la saturación, balance de blancos o la gama de color. Es el único que permite personalización de los blancos a nivel de temperatura (de 8.800 a 8.600 Kelvins) y de los tres colores primarios (verde, azul y rojo).
  • Cine AMOLED: cubre el 100% del espacio de color DCI-P3. Es más cálido y los colores están menos saturados que con el Adaptative Display (aunque tiene más saturación y contraste que el de foto).
  • Foto AMOLED: orientado al público con preferencias relacionadas con la fotografía (con una calibración muy próxima al estándar de RGB de Adobe). Ofrece colores menos saturados que los anteriores y los blancos son algo más fríos.
  • Básico: una calibración que se corresponde con el estándar sRGB, con una temperatura similar a la del modo de cine pro algo menos de saturación.
Samsung Galaxy Note 9Alguno de los añadidos con los que Samsung Experience complementa el ajuste de la pantalla. Podemos elegir la resolución (izquierda), un modo de color y temperatura (centro) o activar la optimización de vídeo, aumentando ligeramente la viveza de los colores y el contraste.

Bien en cuanto a ángulos de visión, con el habitual sombreado que aparece si inclinamos el panel horizontal o verticalmente en ángulos algo exagerados y apareciendo las sombras debidas a la curvatura (pero en posiciones no naturales y nada que ver con lo que veíamos continuamente en el Nokia 8 Sirocco). Y con unos 600 nits de brillo máximo nos da para visualizar bien los contenidos cuando la luz incide más directamente sobre la pantalla, aunque lo que cabe destacar es que el ajuste de brillo automático funciona muy bien, y si sois lectores habituales de nuestros análisis quizás recordéis que no es precisamente algo habitual.

Samsung Galaxy Note 9

La sensibilidad táctil es correcta, tanto para nuestros dedos como para el S Pen, aunque habría que mejorar la discriminación de toques accidentales en las esquinas. No llega a ser molesto, pero en ocasiones se reconoce la porción de yema del pulgar que toca el panel al sostener el teléfono en horizontal, y hemos de recolocarlo un poco.

Tenemos pantalla ambiente entre los añadidos de la capa (Always On en el lenguaje de Samsung), pero sigue siendo algo escueta en cuanto a posibles funciones y los widgets también tienen margen de mejora (aunque la experiencia con el de reproducción de música es bastante mejor que con el Samsung Galaxy A6+). No estaría nada mal que además de poderse establecer un tiempo de actividad para Always On existiese la posibilidad de activarla al levantar el móvil, de modo que el panel pudiese estar apagado en reposo absoluto sin renunciar a esta función.

Samsung Galaxy Note 9

Un movimiento que vendría especialmente bien a la hora de usar el reconocimiento de Intelligence Scan, como ocurre en la identificación facial del iPhone X o el Xiaomi Mi 8 que actúan simplemente elevando el móvil y poniéndolo enfrente. Como también se agradecería el doble toque para activar pantalla en toda su extensión y no sólo en el botón virtual de cerrar.

Al final tenemos una pantalla que gusta a todos los niveles, y que por sus características y tamaño resulta especialmente satisfactoria para visualizar contenido multimedia o jugar. Y precisamente hilando con esto último pasamos a hablar de las bondades del terminal en cuestión de rendimiento, porque este Note ha venido carraspeando fuerte al ámbito del gaming.

Samsung Galaxy Note 9

La potencia suficiente para participar, pero no para ganar

El gaming ha experimentado un auge particular de la mano de los smartphones, con juegos que han llegado a ser populares bien puntualmente o de manera prolongada, tirando de realidad aumentada y aprovechando la potencia que estos dispositivos van adquiriendo. Juegos como ‘Fortnite’, cuya llega a Android se esperaba como agua de mayo y que se anunció precisamente aprovechando el lanzamiento del teléfono que nos ocupa.

Este fortalecimiento de la industria del gaming, a su vez, ha influido en la hoja de ruta de alguno de los fabricantes, siendo la semilla de la que germinaría un nuevo segmento en la de los smartphones: los móviles gaming. ASUS, Razer y Xiaomi han apostado ya por este formato, caracterizado por una aparentemente obligatoria estética, la máxima potencia y diseños pensados para largas partidas, como el del ASUS ROG Phone y su doble conector en lateral.

Samsung Galaxy Note 9

También ha influido en la de Samsung, pero de momento no para ver un «Samsung Galaxy Gamer» ni nada por el estilo, sino para condimentar algo más el reclamo de su último Note. El menú: un primer plato de electrónica orientada a evitar lags, con un sistema de refrigeración con agua y carbono de guarnición y un segundo plato con un calibrador de rendimiento basado en inteligencia artificial.

Todo eso rematado con un postre multimedia compuesto por 6,4 pulgadas de panel de alta resolución y un sistema de sonido del que hablaremos más adelante. Así que veamos qué tal sabe esa primera parte del menú.

Samsung Galaxy Note 9

Como solemos ver en este segundo tope de gama de Samsung, el procesador es parte de ese ADN que mantiene de sus antecesores más inmediatos incorporando de nuevo el procesador de la casa Exynos 9810. Éste puede acompañarse de 6 u 8 GB de RAM, colocándose así a la altura del OnePlus 6, el Xiaomi Mi MIX 2S o el OPPO Find X entre otros (la versión que hemos analizado aquí es la de 6 GB y 128 GB de almacenamiento).

Todos estos números se traducen, por un lado, en una fluidez constante y efectivamente nada de lag. Las transiciones, aperturas y el despliegue de menús contextuales y multitarea se suceden con normalidad, así como la carga y navegación en apps tipo timeline o carrusel de tarjetas.

Fluidez constante y nada de «lag» en el Galaxy Note 9

La precarga de los juegos suele ser exigente, en ocasiones casi como las partidas en sí. Ejemplo de ellos son los pesados y cargados menús de ‘PUBG’ o el preload del nuevo ‘Asphalt 9 Legends’, los cuales no suponen un reto para este Note 9 de 6 GB de RAM (con 8 GB la experiencia probablemente sea mejor al suponer menos exigencia).

Aunque lo que sí que notaremos de manera bastante continua es el aumento de temperatura. El cristal trasero suele estar templado cuando no hacemos un uso intensivo (y especialmente si estamos en un ambiente cálido como el que nos brinda este maravilloso mes de agosto), o bien si tenemos alguna tarea relativamente exigente en segundo plano como la reproducción de música o compartir red.

Samsung Galaxy Note 9A la derecha la temperatura durante un uso básico y sin percibir apenas aumento, a la derecha tras pasar unos minutos jugando y notar el calentamiento.

Notaremos que la temperatura aumenta a los pocos minutos de ejecutar un juego. De hecho, el punto más caliente está en el borde izquierdo (mirando el terminal con el frontal de cara), justo al lado de donde Samsung ha ubicado la placa térmica de cobre que compone el sistema de refrigeración que antes citábamos (y que nos mostraban los chicos de Hi Tech Mail Ru).

Resulta complicado disipar el calor de la cubierta y el chasis cuando éstos se componen de materiales conductores, y quizás por ello el borde metálico cercano a la electrónica que más se calienta sea quien pague el pato del calentamiento. Y, aunque no se han registrado ni percibido valores preocupantes, sí es un calentamiento puntual más frecuente que en otros terminales de características similares.