Novak Djokovic tuvo un susto, pero logró remontar para meterse a cuartos del Roland Garros

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Novak Djokovic se refugió en Italia para seguir su formación tenística lejos de las bombas que caían sobre Belgrado durante la Guerra de los Balcanes. Domina la lengua de un país al que se siente estrechamente vinculado por esa experiencia vital.

Aunque en Roland Garros se ha convertido, involuntariamente, en el enemigo a batir del tenis transalpino, que vive un momento de esperanza con la aparición de interesantes y jóvenes jugadores como Lorenzo Musetti, quien a sus 19 años y 78º del mundo enseñó sus habilidades adelantándose dos sets a cero al número uno y campeón de 2016.

‘Nole’, 34 años, se llevó un buen susto, por la combinación de una extraña fase propia de lentitud de movimientos y consecuentes errores y el descaro y calidad del completo Musetti, que domina el juego en tierra batida y hace gala de un estético revés a una mano. Talento natural. Se llevó el aplauso del serbio al abandonar la central.

Sin embargo, un partido a cinco sets supone un colchón de seguridad que Djokovic aprovechó. Venció por 6-7 (7-9), 6-7 (2-7), 6-1, 6-0, 4-0 y retirada en 3h.27’. Remontó un déficit de dos mangas por quinta vez en su carrera, segunda en Roland Garros. Ya lo había hecho en octavos de 2012 ante Andreas Seppi, italiano como Musetti y Matteo Berrettini (25 años y nº 9), que se había asegurado su debut en cuartos por la retirada del suizo Roger Federer. No pasó por el mal trago de los cuartos de 2018, cuando fue batido por otro transalpino, Marco Cecchinato.