Redacción – La presencia de Leo, primera aparición desde la final de Copa el 25 de mayo, debía devolver el gobierno al Barça… Pero para entonces, ya entrando en la recta final del partido ante Dortmund, el Borussia creía en si mismo y a pesar del mayor control español buscó con mayor ahinco el ataque.

El travesaño escupió un obús de Brandt y Ter Stegen, en una doble atajada fenomenal, evitó el 1-0 en plena batalla entre dos equipos inconformes con el empate, con mayor control del Barça, paciente en el gobierno del juego pero penalizado por su falta de remate ante un rival agazapado sin disimulo pero decidido a salir en cuanto pudiera.

No acertaron unos y no pudieron los otros. Y, con la presentación de Messi, esperando a mejores noches, el Barça se marchó de Alemanía lamentando ese gafe que persigue a Suárez… Y agradeciendo la magificencia de Ter Stegen.