Redacción – El Barcelona se quedó a medio camino en Dortmund. Jugó para ganar y sufrió para no perder, salvado por un excepcional Ter Stegen que acabó por convertirse en el gran protagonista de un empate que no debiera considerarse, en el fondo, mal resultado.

El equipo azulgrana, que no pierde en su estreno continental desde 1997 sufrió la salida feroz del Borussia para, de manera automática, tomarle la medida al partido, sufriendo un susto a los ocho minutos en un mal pase de Griezmann en área propia que acabó con un disparo desviado de Alcácer, especialmente motivado ante sus antiguos compañeros.

La oleada inicial del conjunto germano dio paso a un repliegue consciente, cediendo el control a un Barça que por medio inicialmente del liderazgo de Arthur fue tomando posiciones y apagando el fantasma de Liverpool, sabedor de que este partido, en cierta medida, podía tener similitudes, por el rival, con el de Anfield.

Le puso determinación en su apuesta el equipo de Valverde… Pero se mostró inconsistente en los últimos metros, fallón en el remate mientras ya aparecía Ter Stegen, a los 24 minutos, para salvar una ocasión de oro a Reus que significó un aviso serio de la necesidad de resguardar mejor la defensa, muy ocupada en correr hacia atrás… Y penalizada por la lesión de Jordi Alba cerca del descanso que obligó a dar entrada a Sergi Roberto y cambiar Semedo a la banda izquierda.