El Cadiz CF comenzó 2021 con un empate (1-1) ante el Valencia en Mestalla que le permite llegar a los 20 el día que por fin rompió su sequía goleadora, aunque no pudo mantener la portería a cero, pero lo más importante es que Anthony Lozano marcó un gol de chilena.

Los amarillos ganaron un punto que tiene valor, pero dejaron la sensación de perder dos, sobre todo después de haber tenido ventaja. No aprovecharon los enormes espacios que dejó el rival para rematar la faena y el empate hizo justicia. Cinco jornadas seguidas sin ganar, pero un pequeño paso hacia la permanencia a la espera de la reconciliación con la victoria.

Un partido serio hizo el Cádiz CF ante un contrincante en apuros que empujó cuando se vio contra la lona.

Álvaro Cervera desplegó un once con la idea de apuntalar el sistema defensivo para no hacer concesiones, con Jairo incrustado en la derecha para tapar las subidas de Gayá y Álex Fernández en la izquierda, con el central Fali una vez más como pivote junto a Jens Jonsson.

Arrancó muy enchufado el cuadro visitante, con un 4-4-2 muy definido que actuó en modo acordeón, replegado en su parcela, pero sin renunciar a estirarse a la más mínima, como así hizo con soltura y valentía.

Los amarillos firmaron un comienzo prometedor, incluso con alguna ocasión que otra para cobrar ventaja. Sin tiempo para los minutos de tanteo, el balón se paseó delante de la portería local sin rematador a la salida de un córner. Superado el cuarto de hora, no encontró el objetivo Álex con un derechazo en una posición inmejorable dentro del área con el que elevó el balón por encima del larguero. Ahí tuvo el gol por muy poco.

El Cádiz CF dominaba el ‘tempo’ del partido con consistencia atrás y una fluida circulación cuando era capaz de tener el cuero, aunque los de casa aparecieron justo en el ecuador de la primera parte con un cabezazo de Maxi Gómez que obligó a Jeremías Ledesma a sacar una mano para repeler el esférico y evitar el 1-0.

La clara oportunidad despertó a los de Javi Gracia, que sin hacer nada del otro lunes dieron un paso al frente y acorralaron a los gaditanos.

El partido fue girando hacia los blancos. En el 26, una defectuosa cesión de Iza Carcelén complicó la vida a Ledesma y tres minutos después Kangin Lee desaprovechó un peligroso libre directo desde el semicírculo del área.

Los amarillos fueron a menos con el avance del reloj. La conexión con el balón se espació en el tiempo y se abonó por completó a la protección de su portería, algo a lo que está más que acostumbrado. La balanza se inclinó hacia el bando local sin consecuencias. Cheryshev no acertó por poco con un zurdazo desde de la frontal del área (minuto 37) en un nuevo aviso.

El acoso valencianista se acrecentó en la recta final camino del descanso que los foráneos combatieron sin descomponerse con el objetivo de llegar al vestuario sin alteración en el marcador. Porque las opciones en ataque se difuminaron. Choco Lozano y Negredo no terminaron de enlazar, Álex fue el único que lo intentó (nuevo lanzamiento fuera en el 39) y la mejor noticia para los amarillos fue el empate a cero en el intermedio dada la sequía anotadora.

Jairo, renqueante de un hombro, se quedó en la caseta y la segunda mitad amaneció con la presencia de Akapo en el lateral derecho e Iza delante su suya. El inicio fue frenético, con un testarazo fuera de Lozano en el 48 y una acción polémica en el área cadista por una entrada de Cala a Thierry Correa en la frontera del penalti.

El balón fue de un área a otra con menos control por parte de un equipo y otro y los amarillos retomaron por fin su alianza con el gol después de cuatro partidos sin marcar.

En el 58, Álex se asoció con Espino, el uruguayo penetró por la izquierda como un cuchillo en la mantequilla, regateó Thierry y centró al corazón del área, Iza tocó el balón y Lozano, más listo que nadie, remató con habilidad de espaldas con la bota derecha y el cuero se coló en la portería tras impactar en el larguero y tocarlo Doménech. 0-1.

El bello tanto dibujó un escenario idílico para un Cádiz que no se veía con ventaja desde el choque contra el Barcelona. Los locales, en una situación dramática, se volcaron a la desesperada y dejaron espacios atrás.

Los visitantes lo tuvieron muy claro. La victoria más que nunca pasaba por dejar la portería a cero. No sin sufrimiento porque el conjuntó ché apretó de lo lindo. En el 67, Ledesma despejó el cuero tras un cañonazo lejano de Carlos Soler.

No tardó en dar la réplica Lozano con un cabezazo que mandó la pelota al poste (minuto 72). Ahí tuvo la sentencia, pero el Valencia resucitó en el 78 con el gol del empate. Gayá sirvió con precisión al segundo palo y Maxi Gómez, solo, no perdonó con un fuerte testarazo que no encontró la respuesta de Ledesma. 1-1.

El partido volvió a la casilla de salida con poco más de diez minutos, con Malbasic y Álvaro Giménez sobre el césped, pero sin ser capaz de armar una contra en condiciones ante un rival volcado en ataque. No aprovechó el agujero que adversario.