Redacción – Puede que no sea el duelo más mediático del fútbol mundial, honor que probablemente recaiga en los enfrentamientos entre Real Madrid y F.C. Barcelona, pero sin duda es el más apasionado por su capacidad de trascender más allá del deporte. Boca Juniors y River Plate en la final de la Copa Libertadores (20.00 horas CET). Palabras mayores. Un choque que encumbrará al vencedor y hará muy costosa de digerir la derrota al perdedor.

El fútbol es fútbol en Argentina y muchas cosas más. Para buena parte de la población es una religión pero, como mínimo, es una pasión que hace que la expresión de ‘partido a vida o muerte’ cobre más sentido en el país sudamericano que en cualquier otro lugar del planeta. Y es que se sufre hasta tal extremo que no son pocas las voces que piden calma ante una final de infarto que perfectamente puede provocar uno de verdad.

Sucede en rupturas sentimentales, pérdidas de empleo o situaciones de duelo. El mal manejo del estrés puede funcionar como un peligroso detonante en situaciones extremas y que se produzca un incremento de los eventos cardíacos.

Sendos estudios científicos respaldan el aumento de infartos o arritmias antes, durante y después de determinados enfrentamientos. El primero de ellos, tiene precisamente como protagonista a la selección argentina, aunque la investigación se centra en las consecuencias que el enfrentamiento con Inglaterra en los octavos de final del Mundial de Francia en 1998 tuvo sobre los aficionados ingleses. Argentina se impuso en los penaltis y, ese día y los dos siguientes, hubo un aumento del 25 por ciento de infartos agudos de miocardio en los hospitales ingleses.