El Real Madrid comenzó con victoria su camino en la Champions League 2026-2027. El conjunto blanco derrotó 2-1 al Inter de Milán en el estadio Santiago Bernabéu, en un partido donde fue contundente para castigar los errores italianos y tuvo que sufrir hasta el último minuto para conservar los tres puntos.
Kylian Mbappé y Federico Valverde construyeron la ventaja madridista durante los primeros 23 minutos. Carlos Augusto descontó en la recta final y encendió un cierre en el que Thibaut Courtois volvió a convertirse en el muro de la casa blanca.
El estreno europeo también marcó la primera noche de Champions de José Mourinho desde su regreso al banquillo del Real Madrid.
Mbappé castiga el primer regalo
El Inter comenzó mejor. Controló la pelota, presionó al Madrid y generó las primeras aproximaciones, pero perdonó y terminó pagando caro una equivocación defensiva.
Al minuto 14, la presión de Trent Alexander-Arnold provocó una mala salida del conjunto italiano. Brahim Díaz recuperó y habilitó de primera a Mbappé, quien escapó y definió frente a Josep Martínez para establecer el 1-0.
Fue el primer remate del Real Madrid y terminó dentro de la portería. El club blanco necesitó muy poco para transformar un error rival en ventaja.
El tanto también tuvo un valor especial para el delantero francés: llegó a 71 goles en la Champions League e igualó a Raúl González en la clasificación histórica de goleadores del torneo.
Valverde no perdona al portero del Inter
El segundo golpe llegó al minuto 23 y nació de otro error increíble.
El guardameta Josep Martínez recibió la pelota cerca de su portería e intentó eludir la presión de Valverde. El uruguayo leyó la jugada, le robó el balón y marcó prácticamente sobre la línea para colocar el 2-0.
El Inter tenía más posesión y acumulaba más llegadas, pero el Real Madrid tenía los goles. Esa fue la gran diferencia de una primera parte en la que los italianos registraron 12 remates contra tres del conjunto blanco y alcanzaron un 70 % de posesión.
El Madrid también tuvo oportunidades para ampliar la cuenta. Vinicius aceleró cada vez que encontró espacio, Bellingham obligó a Martínez a realizar una gran intervención y Brahim estrelló el rebote contra el poste.
Courtois sostiene al Real Madrid
El Inter no bajó los brazos y volvió a tomar el control durante el segundo tiempo. Lautaro Martínez, Marcus Thuram, Nicolò Barella y Alessandro Bastoni encontraron espacios para probar la resistencia de Courtois.
El guardameta belga respondió con varias intervenciones determinantes. La más importante llegó cerca del final, cuando evitó el empate con otra actuación decisiva bajo los tres postes.
Madrid también dispuso de espacios para liquidar el encuentro, pero Mbappé, Vinicius y compañía no consiguieron marcar el tercer gol que habría cerrado la noche con mayor tranquilidad.

Carlos Augusto enciende el cierre
El esfuerzo del Inter encontró recompensa al minuto 77. Lautaro Martínez recibió cerca de la línea de fondo y envió un pase atrás que Carlos Augusto convirtió en el 2-1 desde corta distancia.
El gol cambió el ambiente del Bernabéu. La ventaja blanca dejó de parecer segura y el conjunto italiano se lanzó por el empate.
Mourinho realizó modificaciones para reforzar al equipo, pero el Madrid tuvo que resistir hasta el pitazo final. Courtois volvió a aparecer cuando el Inter estuvo cerca de completar la remontada.
El encuentro terminó con 37 remates y 13 intervenciones entre los dos porteros, reflejo de una noche abierta, intensa y cargada de oportunidades.
Victoria sin brillo, pero con mucho valor
El Real Madrid no ofreció su actuación más dominante, pero demostró algo que históricamente lo acompaña en Europa: capacidad para aprovechar los errores, competir bajo presión y encontrar la manera de ganar.
Mbappé abrió el camino, Valverde castigó otro descuido y Courtois protegió la victoria cuando el Inter apretó.
El equipo de Mourinho deberá mejorar en el control del juego y en la salida desde el mediocampo, pero ya tiene sus primeros tres puntos.
El Real Madrid no dominó la noche, pero volvió a hacer lo que tantas veces hizo en Champions: golpear, resistir y terminar celebrando.












