Redacción – A la hora de elegir qué deporte realizar, muchas personas optan por la natación, una actividad que se puede practicar durante todo el año.

Este deporte aporta numerosos beneficios a nuestra salud, cualquier edad es buena para practicarlo y para muchas personas, por diferentes motivos, es un ejercicio muy favorable.

Los beneficios de la natación engloban “desde la mejora de la movilidad articular y elasticidad, al aumento de la fuerza muscular”, explica Javier Martínez Gramage, coordinador del Grado en Fisioterapia en la Universidad CEU Cardenal Herrera en Valencia. Como se trata de una actividad que se practica en el agua, con la presión hidrostática que ejerce ésta sobre el cuerpo, “también presenta un efecto de drenaje o antiinflamatorio, siendo especialmente importante para aquellas personas que padecen problemas de circulación”, añade el experto.

La natación recibe la denominación de deporte de bajo impacto “debido a que las características del agua hacen que el peso de nuestro cuerpo no impacta con la misma fuerza en el suelo que fuera de ella”, explica Puerto. El medio acuático “ofrece resistencia para realizar movimientos, y también hace disminuir la cantidad de fuerza que tenemos que hacer para frenarlos”, añade.

En el agua, el peso corporal puede reducirse prácticamente en un 90 por ciento si la persona está sumergida hasta el cuello. “La falta de gravedad facilitada por la flotación cuando nadamos va a permitir que muchos de los gestos o movimientos que se hacen fuera del agua sean realizados sin dolor o sin riesgo de sufrir lesiones”, señala Martínez Gramage.

La natación es uno de los deportes más completos que podemos encontrar, porque en él “se ponen en funcionamiento tanto la musculatura de los brazos, del tronco como de las piernas”, explica el especialista de Vithas.

La natación puede practicarse a cualquier edad, “desde los primeros meses de vida hasta edades muy avanzadas, siempre y cuando no exista ninguna contraindicación”, indica Martínez Gramage. Además, según Puerto, cada vez es más frecuente encontrar piscinas adaptadas a bebés y a personas con movilidad reducida.