Maynor Figueroa el gran kaiser de la Selección de Honduras

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Con 38 años, Maynor Alexis Figueroa sigue siendo un bastión en la selección de Honduras y esa experiencia la quiere transmitir a las nuevas generaciones que ya empiezan a surgir para ocupar su puesto el que ocupa desde el 2003 cuando debutó con la Bicolor.

“El amor a la Selección es inexplicable”, dice desde Houston muy seguro el defensa central de la Selección Nacional de Honduras, Maynor Figueroa, y él sabe bien de sacrificios si de estar con la selección se trata. En el nacimiento de sus tres hijos, solamente en el del primero, Keyrol, sí estuvo, con los otros dos, por compromisos de su selección, debió esperar para conocerlos.

Maynor sonríe, el fútbol le ha dado muchas alegrías a sus 38 años continúa como el niño feliz de Nueva Armenia, Jutiapa, Honduras, que tocaba el balón y que soñaba con jugar con las grandes figuras. Lo ha logrado, además, de ser uno de los referentes de su selección.

Debutó con el Deportivo Victoria de La Ceiba, Honduras y se consolidó con el Olimpia. Fue en ese momento cuando dio el salto a Inglaterra para jugar con el Wigan, a los 24 años. “A uno en Honduras le dice joven promesa a los 24 años. En Inglaterra aprendí que a esa edad uno ya debe estar consolidado porque los europeos ya tienen muchos partidos y torneos recorridos”, asegura el seleccionado hondureño.

Inglaterra fue su casa por casi siete años, cuatro de ellos los jugó con el Wigan y dos con el Hull City, ahí se forjó como un defensa fuerte, rápido y talentoso al que le tocaba enfrentar a los mejores futbolistas de esa época (2008 al 2015) en la Liga Premier. Como al principio era una prueba viajó solo y le tocó que enfrentarse a momentos difíciles por el idioma, el clima, la comida y especialmente manejar del lado izquierdo. Recuerda que vivió algunos sustos, pero no pasaron a más pues siempre estuvo atento.

Figueroa sonríe cuando se recuerda de algunos momentos que vivió en Inglaterra. Asegura que nunca había sentido tanto frío como en ese país. “A las 3 de la tarde ya estaba oscuro. Una vez me acosté a las 5 de la tarde y me desperté a las 10 de la noche. Ya no pude volver a dormir”, cuenta el central, pero asegura que el fútbol es tan organizado que siempre hay ganas de jugar.

Una anécdota que dice que nunca podrá olvidar, es que una vez le tocó ir al aeropuerto de Liverpool con su compañero Wilson Palacios y llovía mucho. Su esposa lo llamó y él le dijo que le hablaría cuando regresara a casa. Cuatro horas más tarde, ella volvió a llamarlo. “Es que no hemos llegado a casa, estamos perdidos”, dice entre carcajadas. “Ese día había una tormenta y no mirábamos nada. Fue tremendo”.

Del fútbol inglés asegura que disfrutó cómo se vive en cada estadio el fútbol, pero lo principal es el respeto que existe entre todos. “Cuando suena el pitazo, todos volvemos a ser amigos”, reconoce. Además, le tiene mucho cariño a la FA Cup que conquistó en el 2013 con el Wigan.

El hondureño dejó una gran huella en el Wigan, en donde llegó a jugar más de 200 partidos y en su momento, era el defensa con más encuentros en el club.

En el 2015 ya no llegó a ningún acuerdo para continuar en la Premier por lo que aceptó llegar a la MLS y su primera casa fue Denver, otra ciudad fría de la que disfrutó por tres meses, pues luego pasó al FC Dallas, en donde dice le tocó vivir un “calor insoportable”.

En el 2016 ganó con el Dallas la Lamar Hunt y la MLS Supporters’ Shield; en el 2019 firmó con el Houston Dynamo, equipo con el que milita actualmente. La MLS es su nueva casa y aunque no olvida a su natal Honduras, reconoce que ya no viaja mucho, solo para vacaciones o si es convocado a la Selección Nacional.

El mayor premio

Lo único que le faltó jugar a Maynor en Inglaterra fue la Champions League, pero asegura que aunque hubiera sido lindo, no cambiaría por nada el doble “premio mayor” que ha recibido en su carrera: jugar dos Mundiales de la FIFA en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, además, de haber participado en cinco edicion es de Copa Oro y de permitírselo su equipo, esta edición podría ser la sexta.

“El amor a la Selección es inexplicable. La quiero tanto que en algunas ocasiones la he puesto por arriba de mi familia. No asistí a los nacimientos de dos de mis hijos, con el segundo (Keyban) me tocó enfrentar a Ecuador y con la tercera (Keysha), era un partido eliminatorio frente a Estados Unidos”, confiesa, y aunque no se ha arrepentido considera que su familia es el tesoro más preciado.

Por la pandemia la Final Four de la Liga de Naciones de la CONCACAF se jugará este mes. Para Maynor es un torneo que había estado esperando. “Será un nivel óptimo de rivales importantes. Lo importante será el ritmo con el que lleguemos todos a la Selección porque tendremos poco tiempo para estar juntos”, dice el central, quien se unió a su combinado en Denver, mientras que algunos de sus compañeros estuvieron juntos desde Honduras. “Será un año muy cargado pero muy hermoso”, agrega.

Este miércoles tendrá una tarea complicada frente a Estados Unidos y aunque es un conocedor de los artilleros estadounidenses, asegura que siempre son enfrentamientos difíciles a los que se les debe tener mucho cuidado.

Figueroa confiesa que cuando jugó en Inglaterra siempre consideró a Cristiano Ronaldo (Mánchester United), uno de los delanteros más letales. De ese día que enfrentó al portugués guarda la camisola de CR7, ya que su tarea era marcarlo y lo hizo bien.

Además de Ronaldo considera que otros artilleros complicados para cubrir era Aaron Lennon, exjugador del Tottenham, Ashley Joung, Wayne Rooney, Carlos Tevez o el portugués Nani.

En la MLS asegura que el más complicado ha sido el sueco Zlatan Ibrahimovic, por su “físico impresionante”, así como el mexicano Carlos Vela. “Tenemos que estar preparados para enfrentar a todos”, asegura.

Figueroa disfruta de la vida en familia, de la dedicación y compañía de su esposa Sandra, quien ha sido importante en su carrera, pues asegura que junto a ella ha encontrado la disciplina para mantenerse a un alto nivel en el fútbol.

Por ello, le gusta estar en casa, salir a pasear con su familia, ver series, descansar y alimentarse bien. Degustar de la sopa marinera, y su plato favorito el Machuca, que le prepara su mamá, Carmen Estela, a quien confiesa no logra hacerla quedarse más días en Houston, porque siempre quiere estar “en la tierrita”, su amada Nueva Armenia, que vio nacer a uno de los jugadores más importantes en la historia de Honduras.

La Final Four de la CONCACAF tendrá entre sus invitados a Figueroa, el central experimentado que cuidará como todo un kaiser a su selección. (Concacaf.com)