El juego finalizó 2-0 a favor de los dirigidos por Pep Guardiola
Manchester City recupera confianza y vence al Wolverhampton en la Premier League.
Antoine Semenyo ha caído de pie en el Manchester City. Desde que se cerró su llegada al Etihad procedente del Bournemouth, el atacante ghanés ya ha marcado tres goles en solo cuatro partidos disputados.
Este sábado ante el Wolverhampton, colista de la Premier, volvió a ser protagonista en la victoria de los suyos (2-0). Así, despejan las dudas mostradas en sus últimos dos duelos contra Manchester United y Bodo Glimt. Estos dos partidos se saldaron con derrota.
Modificó Pep Guardiola el once titular por el que apostó en Noruega. Esta vez dejó a su máximo goleador, Erling Haaland, en el banquillo. Así, dio entrada en su lugar a Omar Marmoush como falso nueve. El técnico catalán también hizo debutar a Marc Guéhi en el eje de la zaga tras su reciente fichaje procedente del Crystal Palace. El inglés rindió a un alto nivel. De hecho, la primera llegada de los ‘citizens’ fue en un saque de esquina que el central de 25 años cabeceó en el segundo palo. El remate fue directo a las manos de José Sá.
El City inclinaba el campo hacia la portería de los Wolves y la superioridad en el juego se tradujo en el primer gol del partido ya en el minuto 6. Matheus Nunes ganó línea de fondo por el costado derecho y sacó un gran centro al corazón del área. De este modo, el hoy sustituto de Haaland, Marmoush, se anticipó a su par para hacer el primero. Tras sendas ocasiones de Semenyo primero -que sacó Sá con los pies- y Cherki después -con un tiro alto- el atacante egipcio volvió a aparecer con mucho peligro. Recibió un pase en largo a la espalda de la defensa, recortó sobre Mosquera y su finalización se estrelló en el palo.
Sin embargo, el VAR avisó al árbitro del partido de una posible mano del central de los visitantes y el colegiado fue a revisar la acción en el monitor. En efecto, el balón tocó claramente en el brazo del zaguero, pero para sorpresa de Guardiola y de todos los aficionados no cambió su decisión inicial. Por tanto, no hubo pena máxima. Con el descanso ya a la vuelta de la esquina, el City puso tierra de por medio en el tiempo añadido de la primera mitad. Bernardo Silva filtró un balón entre líneas para Semenyo. Con un gran control orientado, se hizo un hueco en el área y batió por abajo a Sá con un tiro ajustado al palo.
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PASO ADELANTE DE LOS WOLVES
Intentó reaccionar Rob Edwards en el descanso dando entrada a Strand Larsen. En el 54′, Joao Gomes a punto estuvo de sorprender a Donnarumma con un lanzamiento de falta directa. Era la primera llegada de los Wolves en todo el encuentro. Con el delantero noruego sobre el césped del Etihad, los visitantes empezaron a poner centros al área. Así, eran conscientes de su poderío en el juego aéreo. En uno de esos envíos, el ex del Celta cabeceó el balón muy cerca del palo en la mejor ocasión del colista de la Premier hasta el momento.
Reclamó penalti el inglés Mateus Mané tras tirar un caño sobre Bernardo Silva y caer en el interior del área, pero ni el árbitro ni el VAR vieron nada punible. Pese a los intentos del Wolverhampton por volver a meterse en el partido, el City resistió bien con una pareja de centrales inédita esta temporada, la formada por Khusanov y Guéhi. En ataque, el que volvió a aparecer para los locales fue Semenyo. Esta vez, su definición con la zurda se estrelló en la mismísima cruceta. Sin embargo, cada vez que toca el balón genera peligro inmediato. Ha caído de pie en Manchester.
Manchester City recupera confianza y vence al Wolverhampton en la Premier League.











