El entrenador de Choloma advirtió que el fútbol hondureño seguirá perdiendo competitividad si no mejora la intensidad de juego y fortalece el trabajo con los jóvenes.
Héctor Vargas amplió la discusión más allá de la derrota de Choloma ante Olimpia y lanzó un diagnóstico sobre el fútbol hondureño: “No estamos bien”. Consultado por las diferencias con los equipos costarricenses y los resultados en el ámbito regional, el técnico argentino señaló que el problema es más profundo y exige cambios en la manera de jugar y formar futbolistas.
Para Vargas, las dificultades de Honduras para competir no pueden explicarse únicamente por las condiciones de sus rivales. Aunque reconoció la estructura del fútbol costarricense, insistió en revisar lo que ocurre dentro del país.
“Es algo más profundo. Esto no es solamente de que los ticos siempre tienen mejor estructura”, expresó durante la conferencia de prensa posterior al encuentro en el estadio Rubén Deras.
El entrenador puso el énfasis en dos aspectos: la fluidez con el balón y la intensidad. Desde su perspectiva, el fútbol nacional está cediendo terreno porque no consigue sostener un ritmo que le permita responder a las exigencias internacionales.
“Si seguimos nosotros sin poder tener un juego fluido, una intensidad de juego, vamos a seguir perdiendo posibilidades de competir”, advirtió.
Su reflexión también alcanzó a la Selección Nacional. Vargas considera que el trabajo con los jóvenes debe ocupar un lugar central para evitar que los problemas de los clubes continúen reflejándose en la Bicolor.
“Aquí, si no seguimos trabajando con los jóvenes y volvemos al fútbol de intensidad, vamos a ir fracasando a nivel selección”, manifestó.
El argentino aseguró que lleva años señalando el atraso y recordó sus advertencias sobre el crecimiento de Panamá. Sin embargo, planteó que el panorama actual obliga a mirar también a otras selecciones que han complicado a Honduras.
“Estamos atrasados. Lo he dicho yo hace 15 años, hace 10 años, que Panamá nos iba a pasar. Y no, lo dije el otro día: no nos pasó Panamá, nos pasó Surinam”, afirmó.
La frase concentró su preocupación: a juicio del entrenador, Honduras ha perdido competitividad frente a rivales cuyo avance debe provocar una revisión del trabajo nacional.
Vargas también recordó su experiencia al frente de Real España en la competición regional de 2022, cuando enfrentó a Cartaginés, Herediano y Alajuelense. Con ese antecedente, sostuvo que su análisis parte de haber competido ante clubes costarricenses y conocer las dificultades de esos enfrentamientos.
No obstante, aclaró que Costa Rica también presenta problemas. Por eso, consideró más preocupante que el fútbol hondureño no consiga aprovechar ese escenario para recuperar terreno.
“Costa Rica tiene sus deficiencias. Si ahora también ya nos pasa Costa Rica, que tampoco clasificó al Mundial, la verdad que no estamos bien”, sentenció.
Sus declaraciones dejaron planteada una discusión que supera un resultado o una eliminación. Para Vargas, recuperar competitividad requiere elevar el ritmo del juego y preparar a los jóvenes para sostenerlo. Sin ese trabajo, advirtió, Honduras seguirá encontrando dificultades cuando salga a competir fuera de sus fronteras.












