Redacción – Hay heridas que no se cierran jamás. Tragedias que no se olvidan por mucho que pase el tiempo. El United conmemora hoy el 61 aniversario del día más sombrío de su historia después de que el 6 de febrero de 1958 fallecieran veintitrés personas en el accidente aéreo de Múnich. Catástrofe que permanece en el recuerdo de cualquier hincha del cuadro de Manchester, que rinde esta tarde un homenaje debajo del reloj que rememora en Old Trafford aquella terrible fecha.

Ocho de las víctimas eran futbolistas del United: Geoff Bent, Roger Byrne, Eddie Coleman, Mark Jones, David Pegg, Tommy Taylor, Liam Whelan y Duncan Edwards, que perdió la vida unos días más tarde, el 21 de febrero. Tampoco sobrevivieron el capitán Kenneth Rayment, el secretario del club Walter Crickmer, el entrenador Tom Curry y el encargado técnico Ber Whalley en un siniestro en el que también perecieron ocho periodistas, el agente de viajes, un aficionado y el asistente de vuelo.

Aquel día el United regresaba de Belgrado después de derrotar al Estrella Roja en los cuartos de final de la Copa de Europa. Se realizó una escala técnica en Alemania y tras dos intentos fallidos de despegue, el tercero acabó en tragedia: “La pena que me causó la muerte de mis compañeros, que ahora comprendo que eran unos niños, fue algo que me marcó para siempre”, dijo en su día Sir Bobby Charlton, ídolo de aquella generación, afortunado tras esquivar dicha fatalidad.

Tom Jackson, periodista del rotativo ‘Manchester Evening News’, fue quien acuñó por primera vez el término de ‘Busby Babes’. Matt fue el mítico entrenador de aquella época dorada y truncada por aquel accidente. Mientras Busby se recuperaba de las heridas, fue su ayudante Jimmy Murphy el artífice de la reconstrucción del United: “Se trata de demostrarle al mundo que no agachamos la cabeza. Cómo nos comportemos ahora determinará cómo seremos en el futuro”, llegó a decir.

El United se convirtió desde entonces en el club más laureado de Inglaterra, capaz de levantarse tras el día más triste que se recuerda en la entidad. 6 de febrero de 1958, una fecha que sirve no solo para recordar a aquellos que perdieron sus vidas, sino también para valorar la reacción y la grandeza del cuadro de Manchester: “We’ll never die” (Nunca moriremos) se vio en una pancarta en el último choque como locales. El éxito en Old Trafford no se explica sin la tragedia de Múnich.