La FESFUT mantiene al colombiano al frente de la Selecta y anuncia cambios en su cuerpo técnico para encarar los próximos compromisos.
El descenso no le costó el puesto. Hernán Darío “Bolillo” Gómez continuará como entrenador de la selección de El Salvador, después de que la Federación Salvadoreña de Fútbol confirmara su ratificación este jueves 8 de octubre.
La decisión llega tras una participación que terminó con la Selecta perdiendo su lugar en la Liga A de la Liga de Naciones de Concacaf. Pese al golpe deportivo, las autoridades decidieron darle continuidad al colombiano.
“El profesor Hernán Darío Gómez ha sido ratificado en su cargo como seleccionador mayor nacional”, informó la FESFUT mediante un comunicado oficial. La institución también anunció que ampliará su cuerpo técnico y que los detalles de las incorporaciones se conocerán posteriormente.
El descenso puso su continuidad en duda
El Salvador cerró su participación con cuatro puntos, producto de una victoria, un empate y dos derrotas. La goleada 6-0 sufrida ante Guatemala marcó su campaña y castigó una diferencia de goles que terminó pesando en la pérdida de categoría.
La Selecta había comenzado con un triunfo 3-1 sobre Martinica, pero después cayó frente a Guatemala y Jamaica, este último por 2-0. En el cierre empató 1-1 ante Martinica, un resultado que no alcanzó para evitar el descenso.
La incertidumbre sobre el futuro del entrenador aumentó porque el presidente de la FESFUT, Yamil Bukele, había explicado públicamente que Gómez ofreció dejar el cargo si no conseguía mantener al equipo en la máxima categoría.
Sin embargo, después del desenlace, el técnico expresó su deseo de continuar: “Yo espero el análisis del presidente. Yo no me quiero ir”. Finalmente, recibió el respaldo federativo.
Noviembre, el siguiente examen
Con su continuidad confirmada, Bolillo comenzará a preparar los partidos del play-in ante Saint Martin, previstos para noviembre, en los que El Salvador buscará seguir con vida en el camino hacia la Copa Oro 2027.
Bukele defendió la decisión al señalar que la evaluación también debe considerar el trabajo realizado, aunque reconoció el dolor por los últimos resultados.
El respaldo está dado, pero la deuda deportiva sigue pendiente. Bolillo tendrá una nueva oportunidad para levantar a una Selecta que necesita convertir la continuidad de su proyecto en respuestas dentro de la cancha.












