Tegucigalpa, 4 de septiembre. El presidente Juan Orlando Hernández afirmó hoy que busca mayor apoyo de la banca nacional para extender más créditos a los caficultores nacionales, afectados por la caída del precio internacional del grano.

El gobernante señaló lo anterior en conferencia de prensa, luego de que este martes sancionó dos decretos legislativos que ponen 6.700 millones de lempiras a disposición de más de 120.000 familias productoras de café para enfrentar los problemas generados por el bajo precio del aromático.

“Quiero destacar que estas iniciativas son el resultado de acuerdos que se consensuaron en la Mesa Técnica de Café del Diálogo Nacional. Es decir, estas iniciativas son el resultado de ponernos de acuerdo sobre los grandes temas de país”, puntualizó Hernández.

Añadió que “me he reunido con gente de la banca privada para buscar mayores financiamientos en favor de los caficultores hondureños”.

Uno de los decretos, aprobado por el Congreso Nacional a propuesta del Ejecutivo, crea el Fondo Especial de Garantía para el Sector Cafetero con un aporte inicial de 300 millones de lempiras del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi), que habilitan 2.400 millones de lempiras en garantías recíprocas, los cuales sirven para propiciar operaciones del doble de dicho valor (4.800 millones).

El otro decreto autoriza al Instituto Hondureño del Café (Ihcafé) para que gestione y contrate con la banca nacional o internacional el financiamiento de hasta 1.900 millones de lempiras, con el fin de otorgar préstamos automáticos a los caficultores.

El llamado a la banca

El titular del Ejecutivo hizo un llamado a la banca a sumarse a ese esquema para darles crédito a los pequeños y medianos productores del aromático.

«Los caficultores no están solos», remarcó Hernández, y dijo que el crecimiento económico en este año estará arriba del tres por ciento, gracias al buen clima de seguridad y a la infraestructura moderna recién construida.

En la actualidad, informó, está en el Congreso un paquete de financiamiento para la otra etapa de carreteras que serán construidas para apuntalar al despegue económico del país.