Barcelona sufrió para vencer al Rayo Vallecano en la Copa del Rey

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Al Barçelona la Copa Rey le provoca sacrificio. Si necesitó de la prórroga para superar al Cornellá, un equipo de tercera categoría, también padeció para sentenciar su clasificación a cuartos de final ante el Rayo Vallecano, al que tuvo que remontar el gol inicial de Fran García después de un dominio, no brillante pero sí solvente, con el que debió haber sentenciado la eliminatoria con mucha más tranquilidad. 1-2, con los goles de Messi y De Jong bastaron al final para dar crédito a la noche.

El Rayo resistió durante muchos minutos y disfrutó durante unos pocos, apenas siete, de verse por delante en el marcador, ya bien entrada la segunda mitad y cuando se entendía que la presión del equipo de Koeman acabaría por derribar la muralla. Una muralla que, en buena lógica, debió caer mucho antes.

Y es que entre un posible penalti a Trincao cometido por Marugan a los 8 minutos y otro de Martos al propio jugador portugués a los 42, el Barça tuvo en su poder ocasiones sobradas para batir a Dimitrievski, destacando dos remates a la madera de De Jong y Riqui Puig que permitieron al Rayo respirar, aliviado, si ello no era suficiente, con los reflejos de su portero ante Messi o el mismo Trincao, quien a los 35 minutos falló un mano a mano imperdonable.

SUSTO Y REACCIÓN

Debió sentenciar antes del descanso su clasificación el Barça y apenas comenzar la segunda mitad el palo, a un disparo de falta de Messi, evitó otra vez el gol, dibujándose entre los futbolistas una evidente frustración por las ocasiones fallas y dando aire a un Rayo que, poco a poco, fue buscando la portería de Neto.

Paso de dominador a desconcentrado el equipo de Koeman y, de pronto, después de dos llegadas con peligro, con un disparo de Fran García que atajó Neto, superada la hora de partido llegó la bomba. Una gran internada por el lado derecho del área de Alvaro acabó con un centro muy cerrado al que respondió a duras penas Neto rechazando y dejando el balón a placer para el remate a gol de Fran García.

1-0 y sorpresón absoluto. La respuesta de Koeman casi fue inmediata con un triple cambio, la entrada de Dembélé, Alba y Pedri y una revolución en el juego, más ritmo, rapidez y presión, que le resultó ideal al Barça y fatal al Rayo.

Apenas entrar en el campo la tuvo Pedri, no mucho después de un gol anulado a De Jong, y a los 69 minutos una combinación entre Alba y Griezmann terminó con la asistencia del francés para que Messi marcase a placer, su 18º gol a un Rayo al que le tiene tomada la medida y que en esta ocasión tenía el sabor de la remontada que se adivinaba cada vez más clara.

No rebajó la intensidad el Barça y, como se esperaba, aprovechando el cansancio de un rival que ya no podía mantener la presión como antes, acabó por remontar. Messi vio la carrera de Jordi Alba por la banda, le alargó el balón y el centro raso y pasado del lateral lo remachó De Jong, otra vez soberbio como llegador desde la segunda línea para anotar su cuarto gol desde que comenzó el año.

Y se acabó. Ya no tenía pulso para la machada el Rayo y se lo tomó con calma el Barça, intentando defender lo más lejos de su portería (lo que no siempre consiguió) y hasta fallando un nuevo gol Messi antes de que, en el desmboque del alargue intentase, desesperado, empatar el animoso equipo vallecano. Sin suerte.

El Barça, que pudo sentenciar de sobras en la primera parte su pase, acabó viéndose obligado a remontar. Lo hizo. Y a cuartos.