El atacante de Olimpia regresó con gol en el triunfo 8-0 ante Juticalpa y contó los momentos difíciles que atravesó durante su lesión: “Estuve mucho tiempo acostado en una cama, llorando en soledad”.
Michaell Chirinos volvió al lugar donde se siente feliz. Después de meses de ausencia por una lesión en el rostro, el atacante regresó a las canchas y marcó en la goleada 8-0 de Olimpia sobre Juticalpa FC. Pero detrás de esa celebración había una historia que hasta su propia familia desconocía: días de soledad, lágrimas y el dolor de mirar el fútbol desde afuera.
El resultado acompañó su retorno, aunque para Chirinos la alegría más profunda fue volver a sentirse futbolista. La lesión lo había apartado de la competencia cuando consideraba que atravesaba un gran momento en su carrera.
“He sufrido en silencio, he pasado por momentos malos. Estar solo no es fácil, con una lesión que es muy complicada para mí, cuando me agarra en un momento muy bueno en mi carrera”, confesó.
“Creo que ni mi familia sabía”
Chirinos habló con franqueza sobre la parte menos visible de su recuperación. Más allá del trabajo médico y la espera para recibir el alta, tuvo que afrontar el impacto emocional de estar lejos de la cancha.
“Es un proceso muy duro porque estuve mucho tiempo acostado en una cama, llorando en soledad. Creo que ni mi familia sabía”, reveló.
Ver jugar a sus compañeros aumentaba las ganas de regresar. Quería acompañarlos dentro del terreno, aportar y recuperar la rutina que había quedado interrumpida por la lesión.
“Sufrí mucho cuando miraba jugar a mis compañeros, porque quiero estar ahí. Yo soy parte del fútbol, amo el fútbol”, expresó.
En ese camino encontró apoyo en su familia, los médicos, el cuerpo técnico y los futbolistas del plantel, quienes lo motivaron con mensajes durante su ausencia. Su fe también fue parte de ese proceso.
“Dios me dio una oportunidad nuevamente de jugar al fútbol y aquí estoy”, afirmó.
Un regreso con gol y una máscara para adaptarse
La noche ante Juticalpa le permitió transformar parte de ese sufrimiento en una celebración. Chirinos volvió a competir y encontró el gol, una combinación que le dio un significado especial a su retorno.
“Muy feliz. Creo que la mejor forma de regresar al terreno de juego, donde siempre he sido feliz, donde crecí jugando al fútbol… Es importante para mí volver con gol”, manifestó.
Su nueva compañera es la máscara protectora. El atacante explicó que todavía se adapta a utilizarla y que la principal dificultad está en el campo visual.
“Es la primera vez que uso este tipo de máscara. Es la primera vez que recibo un golpe de esa magnitud también”, comentó.
Para acostumbrarse, aseguró que la ha utilizado incluso fuera de los entrenamientos.
“La he usado hasta para ir al mall, porque entre más la uso, más me acostumbro con ella”, contó. Y, entre los momentos más distendidos de la entrevista, reveló que su hija le pide que no se la quite.
El dolor por la eliminación de Olimpia
La felicidad individual convivió con una herida colectiva. Chirinos contó que el partido de la Copa Centroamericana fue el primero al que se acercó al estadio para acompañar a sus compañeros durante su recuperación. La eliminación, por eso, también la sintió de cerca.
“Con mucho dolor la eliminación, porque fue la primera vez que yo me acerqué al estadio para acompañar a mis compañeros. Lastimosamente no se pudo pasar a la final que todos queríamos”, recordó.
El atacante pidió disculpas a la afición y agradeció a quienes llegaron a respaldar al equipo ante Juticalpa. También hizo un llamado al plantel para afrontar unido lo que resta del campeonato.
“Creo que tenemos que estar más unidos que nunca. Es un golpe muy fuerte para nosotros”, sostuvo.
Respaldo a Yustin y un llamado a la afición
Chirinos también explicó por qué pidió calma a los aficionados después del penal fallado por Yustin Arboleda. Su gesto fue una muestra de respaldo a un compañero al que considera importante en los momentos decisivos.
“Nosotros sabemos la calidad que tiene. Es un hombre de finales, es un hombre que lo tenemos que apoyar”, defendió.
El atacante recordó que asumir la responsabilidad de ejecutar un penal también exige carácter y pidió que el equipo y la afición mantengan la unión en la búsqueda del título de Liga.
“Lo único que les dije es que estuvieran en calma, que siguiéramos apoyando. Vamos nosotros por la Liga y lo que hay que estar es juntos”, señaló.
Chirinos regresó con un gol, pero su testimonio explicó por qué esa noche valió mucho más para él. Después de sufrir lejos de la competencia, volvió a ponerse la camiseta de Olimpia y a celebrar dentro de una cancha. “Sí me ha dolido mucho, pero estoy de vuelta”, resumió.












