El técnico de Marathón reconoció que Motagua fue superior en el primer tiempo, lamentó las oportunidades desperdiciadas y respondió a Mi Pasión HN sobre el desafío de trascender en Centroamérica.
Marathón reaccionó cuando ya tenía dos goles en contra y se quedó sin la precisión necesaria para cambiar su suerte. Esa fue la lectura de Silvio Rudman después de la derrota por 2-0 ante Motagua en el estadio Nacional Chelato Uclés, en el cierre de la jornada 12 del torneo Apertura.
El entrenador argentino no escondió su molestia. Había llegado a Tegucigalpa con la intención de sumar, pero su equipo terminó pagando un primer tiempo en el que los azules encontraron el fútbol y los goles para encaminar el clásico.
“Obvio, molesto porque el objetivo era sacar un resultado positivo acá de visitante”, expresó en conferencia de prensa.
Rudman reconoció la superioridad del rival durante la primera mitad. Marathón tuvo dificultades para mostrar el juego que venía construyendo y se fue al descanso con una desventaja que terminó siendo definitiva.
“El primer tiempo, sí, Motagua jugó mejor que nosotros. Tuvo, como bien decís, volumen de juego”, admitió.
Una reacción que se quedó sin gol
El técnico defendió la respuesta de sus dirigidos después del descanso. Desde su perspectiva, Marathón logró adelantar sus intenciones, generar peligro y poner al rival a defender más cerca de su portería.
Pero la mejoría necesitaba un gol para convertirse en una amenaza real sobre el resultado. Ese descuento nunca llegó.
“El segundo tiempo sí tuvimos volumen de juego, sí tuvimos llegadas. Nos faltó el toque final para poder descontar y meterse en partido”, explicó.
Rudman ubicó allí una de las principales deudas de la noche. Las oportunidades, según su análisis, estuvieron; lo que faltó fue resolverlas.
“Lo que nos faltó es un poco de contundencia. Tuvimos más de cinco, seis situaciones, en las cuales no pudimos descontar. Pero, bueno, trabajaremos en eso”, manifestó.
El argentino rescató el esfuerzo de un equipo que siguió buscando, aunque dejó claro que esa entrega debe acompañarse de un mejor rendimiento.
“Nos quedamos con la actitud, con el deseo, con las ganas de poder descontar, donde no fuimos capaces de hacerlo”, señaló.
Mi Pasión HN le planteó la pregunta: ¿este es el techo?
La conferencia fue más allá de la derrota en el clásico. Mi Pasión HN le consultó qué debe esperar la afición hondureña de sus clubes en el escenario regional: conquistar una Copa Centroamericana, volver a brillar o aceptar que lo mostrado representa el límite.
Rudman descartó que ese sea el techo y puso sobre la mesa lo realizado por Olimpia y Motagua, eliminados a un paso de la final.
“Quedaron a la puerta de una final tanto Olimpia como Motagua, haciendo un buen fútbol. Realmente se escapó por detalles”, respondió.
Para el entrenador verdolaga, hay capacidad para competir. Su valoración se sostiene en lo que observa dentro de las canchas y en el trabajo de quienes conducen a los equipos.
“Tanto Olimpia como Motagua son dos equipos que juegan muy bien al fútbol, que están bien dirigidos”, afirmó.
En su caso, el compromiso pasa por darle a Marathón una identidad que pueda sostener tanto en casa como fuera de ella.
“Tenemos que tener un orden, realmente, pero después mucha intensidad, mucha dinámica, realmente pensar en el arco rival. Jugar de la misma manera de local y de visitante”, detalló.
Confianza en el proceso, con tareas pendientes
Rudman también defendió su percepción de que el fútbol hondureño tiene condiciones para avanzar. Destacó la presencia de buenos jugadores, entrenadores capaces y jóvenes que comienzan a crecer.
“Hay que tener paciencia y constancia, porque el trabajo se está dando y se está haciendo bien. Así que es cuestión de tiempo”, sostuvo.
La derrota ante Motagua dejó una exigencia inmediata para Marathón: evitar que la reacción llegue después de conceder una ventaja tan grande y convertir sus ocasiones en goles.
Rudman se marchó con esa deuda reconocida y con la confianza intacta en su trabajo, aunque sin presentar el esfuerzo como una tarea terminada.
“Estoy muy orgulloso de ser parte del equipo. Realmente sabemos que tenemos mucho que mejorar, pero vamos en el buen camino”, concluyó.












