El Barcelona anunció este miércoles el traspaso de Nelson Semedo al Wolverhampton Wanderers, que pagará por su fichaje 30 millones de euros fijos más otros 10 en variables para convertirlo en compañero del mexicano Raúl Jiménez y dejará un beneficio contable cercano a los 15 millones en las arcas del club azulgrana para atacar el fichaje de un sustituto que podría ser el estadounidense del Ajax Sergiño Dest.

Semedo, de 26 años y fichado en el verano de 2017 al Benfica por 30 millones de euros más otros cinco en variables que se acabaron desembolsando, nunca llegó a ser indiscutible en la defensa del Barça, sumando un total de 124 partidos oficiales (96 de ellos como titular y 73 completos) durante sus tres temporadas en el club, al que llegó con el reto de hacer olvidar a Dani Alves, que un año antes se había marchado a la Juventus, sin conseguirlo.

La salida del lateral portugués ha acabado siendo esperada y sorprendente a partes iguales. Si ya en el verano de 2019 se especuló con un traspaso, al acabar la temporada y siendo señalado como uno de los jugadores en el mercado, Josep Maria Bartomeu sorprendió a todo el mundo nombrándolo entre los intransferibles de la plantilla con la que iba a trabajar Ronald Koeman, por más especulaciones que hubieran y sentenciando públicamente su permanencia.

Aquello ocurrió a finales de agosto y dio paso a intensos rumores al cabo de los días de una negociación abierta entre el club y el representante de Semedo para ampliar su contrato, dándose por hecho que iba a ser uno de los jugadores indiscutibles en el nuevo proyecto del club… Hasta que la semana pasada Jorge Mendes se presentó en el Camp Nou con una propuesta del Wolverhampton para tratar el trasvase del futbolista.

El conjunto inglés necesitaba reforzar la banda derecha de su defensa desde que el 30 de agosto traspasó al irlandés Matt Doherty al Tottenham. Los 16 millones de euros ingresados por él, más los cerca de 45 millones que pagó el Liverpool por Diogo Jota dotaron a los wolves del suficiente músculo económico para proponerse la incorporación del azulgrana, que en el club encontrará una buena colonia de compatriotas, además del entrenador, Nuno.

El Barça respondió positivamente a la llamada de Mendes y cifró el traspaso en 40 millones, una cantidad que el Wolverhampton consideró excesiva y alcanzándose finalmente una entente en los 30 millones referidos, con la posibilidad de alcanzar los 40 en base a distintas variables.

SEÑALADO

Semedo no dejará un recuerdo precisamente imborrable en el Barça. Discutido por buena parte de la hinchada por su discreta capacidad de asociación en ataque a pesar de su buen desempeño defensivo (aunque algo deficiente en cuanto a recuperar la posición), no era un jugador con grandes amigos en el seno del vestuario.

Una pelea con Neymar durante un entrenamiento, en la pretemporada que compartieron hasta la salida del brasileño con destino al Paris Saint-Germain, le alejó de los pesos pesados de la plantilla, con quienes mantuvo siempre una relación eminentemente fría. Señalado a menudo por los medios tampoco recibió el apoyo de sus compañeros y ya durante su segundo curso en el club insinuó la posibilidad de cambiar de aires.

Durante el verano de 2019 hubo conversaciones con ese objetivo que no se concretaron y en los últimos meses, a pesar de las palabras de Bartomeu en agosto, su nombre se incluyo en no pocas posibles operaciones de intercambio. Finalmente al Wolverhampton, equipo de menor rango en Inglaterra pero con disposición económica para hacer un buen desembolso, no le costó convencerle, apoyado por Mendes, para iniciar un nuevo proyecto, liberado de la presión de un Camp Nou donde nunca llegó a sentirse ni cómodo ni estimado.

El propio futbolista ya se despidió anoche del que ha sido su club desde 2017, después de haberse ausentado de las dos últimas sesiones de entrenamiento para cerrar su incorporación al conjunto inglés

«Muchas gracias Barcelona por darme la oportunidad de vivir el sueño de vestir esta camiseta, de jugar en Camp Nou, de aprender y disfrutar de los mejores del mundo. Gracias por hacerme crecer como jugador y como persona. Fueran 3 años maravillosos que jamás olvidaré», escribió el lateral en su cuenta de Instagram.