El entrenador de Alianza reconoció que su equipo pagó caro sus errores ante Motagua.
Alianza quedó contra las cuerdas en los cuartos de final de la Copa Centroamericana tras perder 3-0 ante Motagua en el partido de ida, pero su entrenador Roberto Pompei se niega a considerar sentenciada la eliminatoria.
El conjunto salvadoreño sufrió una expulsión durante los primeros minutos y tuvo que disputar prácticamente todo el encuentro en inferioridad numérica. Motagua aprovechó el escenario y construyó su victoria con las anotaciones de Óscar Padilla Discua, Jefryn Macías y Alejandro Reyes.
Pompei admitió que Alianza cometió equivocaciones importantes y no aprovechó las oportunidades que tuvo para marcar un gol que habría cambiado el desarrollo del encuentro. Sin embargo, el argentino dejó un mensaje contundente antes de recibir al Ciclón Azul en el partido de vuelta.
“Cuando uno comete errores groseros en este nivel, los termina pagando. Sin embargo, la serie está abierta. Si ellos nos hicieron tres goles, nosotros también podemos hacerlos”, afirmó el entrenador en conferencia de prensa.
La oportunidad que pudo cambiar el partido
Pompei destacó que, pese a jugar con diez hombres, Alianza dispuso de varias transiciones ofensivas durante el primer tiempo. La más clara fue un ataque de tres contra uno cuando el marcador todavía estaba 1-0 a favor de Motagua.
El equipo salvadoreño no consiguió completar la acción y se marchó al descanso sin marcar. Para el técnico, conseguir el empate en ese momento habría cambiado tanto el estado anímico como el planteamiento del partido.
“El empate en el primer tiempo no solamente habría significado un gol de visitante. También nos habría permitido rearmar y reestructurar el equipo durante el descanso”, explicó.
Pompei señaló que Alianza no renunció al ataque después de la expulsión. El entrenador mantuvo un sistema 4-3-2, con dos delanteros, en busca de un gol que le permitiera mantenerse cerca de Motagua en la eliminatoria.
“No nos metimos atrás. Jugamos con un 4-3-2 y mantuvimos dos delanteros. Cuando tuvimos la oportunidad de empatar, no pudimos aprovecharla”, lamentó.
El desgaste comenzó a pasar factura durante el segundo tiempo. Alianza tuvo que correr detrás de la pelota ante un Motagua que controló la posesión y encontró los espacios necesarios para ampliar la ventaja.
“Ya es difícil quitarle la pelota a un equipo como Motagua, que se siente cómodo siendo dueño de la posesión. Con diez jugadores en el campo se complica todavía más porque ellos siempre tienen un hombre libre para superar la presión”, analizó.
Pompei destacó la entrega de sus jugadores
Aunque no ocultó su molestia por el resultado y los errores cometidos, Pompei reconoció el esfuerzo realizado por sus futbolistas en un partido que se complicó desde los primeros minutos.
“Hay muchas cosas por analizar, corregir y mejorar, pero jugando con uno menos me saco el sombrero por la entrega de los futbolistas y por su intención de continuar buscando el ataque”, manifestó.
El entrenador también descartó comparar el rendimiento de Motagua con el de Marathón, equipo al que Alianza había derrotado anteriormente en Honduras.
“No se puede realizar esa comparación. Jugar aproximadamente 80 minutos con un futbolista menos no es poca cosa”, respondió.
Pompei insistió en que todavía confía en la capacidad de su plantel para remontar el 3-0. Incluso recurrió a una respuesta cargada de carácter cuando le preguntaron si Alianza tenía argumentos para darle vuelta a la serie.
“Absolutamente. Si no creyéramos que podemos hacerlo, pediríamos a Concacaf que no se presente Motagua”, expresó.
Molestia por el criterio arbitral
Además de analizar los errores de su equipo, Pompei mostró su inconformidad con algunas decisiones arbitrales, especialmente con una acción registrada durante los minutos finales.
El entrenador consideró que un jugador de Motagua debió ser expulsado por cortar una oportunidad manifiesta de gol cuando era el último defensor. Según su valoración, esa tarjeta roja no habría cambiado el marcador, pero sí habría dejado al conjunto azul sin un futbolista para el partido de vuelta.
“Nunca pido que nos regalen nada, solamente que sean justos. La última jugada es una vergüenza. Si ustedes observan las imágenes, el jugador más cercano de Motagua estaba 15 metros atrás”, reclamó.
Pompei también cuestionó la diferencia en la cantidad de amonestaciones y aseguró que Motagua cometió varias faltas consecutivas durante el primer tiempo sin recibir tarjeta.
“Lo único que queremos es que las decisiones sean iguales para ambos equipos. Si se equivocan, que se equivoquen para los dos; si aplican un criterio de expulsión, que también lo hagan para ambos”, agregó.
Pese a sus reclamos, el técnico aclaró que el arbitraje no fue la razón por la que Alianza perdió en Tegucigalpa.
“Quiero que esto quede claro: el arbitraje no tuvo que ver con el resultado. Nosotros debemos corregir los errores que nos costaron comenzar en desventaja un partido disputado en una cancha muy compleja y frente a un rival difícil”, puntualizó.
Alianza buscará golpear rápidamente
Alianza tendrá que ganar por tres goles para extender la eliminatoria o imponerse por una diferencia mayor para clasificar directamente. Pompei aseguró que su equipo saldrá a presionar desde el inicio en busca de una anotación que aumente la tensión sobre Motagua.
“Iremos a buscar el partido como corresponde, intentando marcar rápidamente, para que ellos también comiencen a sentir que la eliminatoria se les puede complicar”, sostuvo.
El 3-0 dejó a Motagua muy cerca de las semifinales, pero Pompei promete que Alianza no entregará la serie sin luchar. El conjunto salvadoreño apelará a su localía, al orgullo de sus jugadores y a un inicio agresivo para intentar una remontada que ahora luce cuesta arriba.
“Dejaremos todo como corresponde, por esta camiseta, por el amor propio de estos jugadores y por el amor que tenemos por el fútbol”, concluyó.












