La H necesita vencer a Jamaica y esperar otros resultados para avanzar a cuartos de final con seis puntos, algo que ninguna selección ha conseguido. Una derrota la enviaría a la Liga B.
La esperanza sigue viva, pero el margen para equivocarse se terminó. Honduras recibe este lunes a Jamaica aferrada a una combinación de resultados y a un desafío sin antecedentes: clasificar a los cuartos de final de la Liga de Naciones de Concacaf con apenas seis puntos.
En el estadio Nacional Chelato Uclés, la Bicolor tendrá una noche cargada de presión. Debe ganar para mantener sus posibilidades de clasificación, mientras enfrenta una amenaza que agrava el panorama: si pierde, descenderá a la Liga B.
Honduras llega con tres unidades. Surinam lidera el grupo B con siete, Jamaica tiene seis y Guatemala suma cuatro. Martinica y El Salvador también cuentan con tres puntos y se enfrentan en la última jornada.
La H vuelve a mirar hacia otras canchas. Necesita que Guatemala no derrote a Surinam y que el resultado entre Martinica y El Salvador le favorezca. Además, debe vencer a Jamaica con un margen que le permita superar a sus rivales en los criterios de desempate. Ganar es indispensable, pero tampoco garantiza el boleto.
El milagro de los seis puntos
Los antecedentes dimensionan la dificultad del desafío. Desde que se incorporaron los cuartos de final en la edición 2023/24, ninguna selección ha avanzado desde la fase de grupos con seis unidades.
En aquella primera edición con este formato, Panamá y Jamaica clasificaron con diez puntos, Trinidad y Tobago con nueve y Honduras con siete. En la temporada 2024/25, Costa Rica y Jamaica avanzaron con ocho, mientras Surinam y la propia Bicolor lo hicieron con siete. El mínimo registrado para obtener el boleto ha sido de siete puntos.
Honduras necesita romper ese antecedente. Los seis puntos podrían alcanzar esta vez, pero únicamente si los otros resultados y los desempates la colocan entre los dos primeros del grupo.
Es una posibilidad matemática que sostiene la ilusión catracha, aunque también refleja cuánto se complicó el camino.
Una derrota nos manda a la Liga B
El peligro va más allá de quedar fuera de los cuartos de final. Si Honduras pierde ante Jamaica, se quedará con tres puntos y terminará entre los dos últimos lugares del grupo, posiciones que descienden a la Liga B según el formato de la competición.
Surinam, Jamaica y Guatemala quedarían por encima de la Bicolor. También la superaría, como mínimo, una de las selecciones que disputan el encuentro entre Martinica y El Salvador.
Una derrota en el Nacional consumaría, por tanto, la eliminación y la pérdida de categoría. Sería un duro golpe para una selección que ahora debe responder ante su gente para evitar que esta participación termine con consecuencias todavía más dolorosas.
La respuesta debe comenzar en la cancha
Antes de hacer cuentas, Honduras necesita jugar un partido a la altura de lo que está en disputa. El triunfo en Kingston demostró que puede vencer a Jamaica; ahora debe repetirlo en casa, con la presión de una clasificación que dejó de depender exclusivamente de sus propias manos.
La afición espera una selección que asuma la responsabilidad, genere oportunidades y sostenga la concentración. Cada gol puede pesar en la lucha por el boleto y cada error puede acercarla a la eliminación.
Este lunes, la H juega entre la ilusión de una clasificación inédita y el peligro de caer a la Liga B. Le corresponde hacer su parte y después esperar.
¿Milagro o tragedia? La respuesta comienza en el Nacional.












