Messi y un Clásico con sabor especial… ¿El último en el Camp Nou?

0
117

Leo Messi y Ansu Fati. El jefe y el aprendiz esperan la llegada del Clásico desde dos prismas muy diferentes. Ansu cuenta las horas para que comience este sábado el que, en buena lógica, será el primero como titular del Barça.

El juvenil acumula 18 minutos en dos ratitos la pasada temporada con un empate (0-0) en el Camp Nou a las órdenes de Ernesto Valverde y una derrota (2-0) en el Bernabéu bajo el mando de Quique Setién. Messi… Messi ya tiene a sus espaldas 43 duelos ante el gran rival, 40 de ellos como titular, y las ha visto, como se dice coloquialmente, de todos los colores.

El de este sábado, sin embargo, acude al plano con un sabor especial. Se dice siempre pero puede ser rigurosamente cierto esta vez. Puede, en condicional. Lo será si Messi mantiene su intención de abandonar el Barça a la conclusión de esta temporada, una circunstancia imposible de saber a estas alturas pero que no se entiende para nada descartable a la vista de lo sucedido el último verano y de su reconocimiento tácito de que se quedó en el club porque no pudo marcharse.

Messi, no sabiéndose a estas alturas si la Champions y la Copa del Rey cruzarán a Barça y Madrid en una eliminatoria esta temporada, podría jugar su último Clásico en el Camp Nou frente a un rival al que se ha enfrentado como local en 21 ocasiones, acumulando 7 victorias, 8 empates y 6 derrotas, y le ha marcado 11 goles (curiosamente ha batido más veces al Real en el Bernabéu, 15 veces, que en el estadio azulgrana). ¿La última?

De ser así acudiría al plano el recuerdo de su estreno, un lejano 19 de noviembre de 2005 cuando fue secundario de lujo en la exhibición de Ronaldinho en el Bernabéu, la noche que el brasileño fue premiado con una ovación por la hinchada rival, rendida al 0-3 con que el Barça, camino de su segundo título de Liga consecutivo bajo el mando de Rijkaard y de la Champions de París, arrasó al equipo que dirigía Wanderley Luxemburgo.

Aquel fue el primer Clásico en la carrera de Messi, centrado por el doblete de Ronnie y otro gol de Eto’o en una noche que, de forma directa, comenzó a comprender el carácter de un duelo sin igual en todo el mundo… Y que ya entendió de manera indiscutible al cabo de 16 meses, cuando lo disputó por primera vez en el Camp Nou, un 10 de marzo de 2007 que permanece en el imaginario de sus noches mágicas. No ganó el Barça (3-3), pero a nadie se le olvida que fue él, Leo, quien con el número 19 a la espalda anotó los tres goles azulgranas y pasó de aprendiz a figura.

Adivinar a estas alturas cual es el pensamiento del astro argentino es una quimera y quizá por ello cobra especial relevancia su presencia este sábado en este Clásico distinto, a puerta cerrada y al que llega el Madrid tocado por dos derrotas consecutivas. La última vez que enfrentó a los merengues perdió (2-0) en el Bernabéu y no pasó del 0-0 en el último disputado como local.

Después de cinco duelos de máxima exigencia sin ver puerta y habiendo ganado cuatro de los últimos diez enfrentamientos, Messi centra casi todas las miradas del barcelonismo por su indiscutible ascendente en el club azulgrana… cuya hinchada se ilusiona tanto confiando en su permanencia a pesar de todo en el club como en la irrupción de Ansu Fati, el juvenil llamado a sucederle en el liderazgo del futuro.