Redacción – Los jugadores de los Chicago Bulls han elevado sus quejas contra el nuevo entrenador del equipo, Jim Boylen, al sindicato por considerar que sus métodos son extremos. Esta decisión ha abierto una brecha importante entre el técnico y la plantilla, según publica Yahoo Sports.

Después de un triunfo ajustado sobre Oklahoma City el pasado viernes y haber sufrido una gran paliza frente a los Celtics la noche siguiente, Boylen convocó al equipo para entrenamientos, una práctica que no se ajusta al acuerdo entre patronal y sindicato tras dos partidos seguidos.

Esta decisión acabó con la paciencia de los jugadores que previamente, en el estreno de Boylen tras sustituir en el cargo al destituido Fred Hoiberg, realizó sesiones de entrenamiento de dos horas y media con carreras extra y flexiones. El divorcio con el técnico también ha quedado manifiesto en algunos partidos cuando ha sustituido en un par de ocasiones a los cinco jugadores en cancha. La última fue tras encajar un parcial de 17-0.

La convocatoria de entrenamiento del domingo tras los dos partidos fue la que provocó el alzamiento de los jugadores que organizaron por su cuenta una reunión sin presencia de Boylen. Al parecer, un jugador advirtió al técnico de un posible plante pero Boylen no desistió de sus planes.