Vinicio Valdés y el embajador Rafael Sierra visitaron el Centro de Alto Rendimiento de Boxeo panameño, donde fueron recibidos por Ricardo Córdoba, entrenadores y atletas.
El boxeo hondureño busca nuevas oportunidades de preparación y formación. Como parte de una agenda de cooperación deportiva, el viceministro de CONDEPOR, Vinicio Valdés, visitó el Centro de Alto Rendimiento de Boxeo de Panamá para conocer sus métodos de trabajo y explorar posibilidades de intercambio entre ambos países.
Valdés estuvo acompañado por el embajador de Honduras en Panamá, Rafael Sierra. Según informó CONDEPOR, la visita se realizó por instrucciones del ministro de Deportes, Gerardo Fajardo.
La delegación hondureña fue recibida por Ricardo Alberto Córdoba Mosquera, reconocido por su trayectoria como campeón mundial de boxeo, junto con entrenadores y atletas del centro.
Preparación y formación desde la base
Durante el recorrido, las autoridades conocieron aspectos de la preparación de los pugilistas y de los procesos destinados a su desarrollo deportivo.
El intercambio abordó la preparación técnica, la formación desde las categorías de base y la organización del boxeo. También se compartieron experiencias administrativas relacionadas con el funcionamiento de esta disciplina.
Estos temas forman parte de las áreas en las que Honduras busca ampliar conocimientos para fortalecer el trabajo con sus atletas, entrenadores y personal técnico.
Exploran oportunidades de capacitación
De acuerdo con CONDEPOR, el acercamiento tiene como propósito abrir espacios para futuros intercambios en capacitación, preparación deportiva y formación de boxeadores.
La institución indicó que Valdés destacó la importancia de conocer modelos de trabajo de otros países e identificar prácticas que puedan contribuir al crecimiento del deporte hondureño.
La información difundida presenta la visita como una oportunidad de cooperación, aunque no anuncia un convenio firmado ni fechas para actividades conjuntas.
Una oportunidad para el boxeo catracho
El encuentro en Panamá abre una vía de diálogo para una disciplina que necesita preparación constante y acompañamiento técnico.
Para el boxeo hondureño, concretar estos intercambios podría ofrecer nuevas herramientas a quienes trabajan desde la base y a los atletas que buscan avanzar hacia competencias de mayor exigencia.
La gestión deja sobre la mesa un objetivo: convertir las experiencias compartidas en oportunidades de formación y preparación para los pugilistas catrachos.












