Redacción – Simeone había anticipado antes del partido que el Brujas no era un equipito. Cualquiera que hubiese visto el partido inaugural del grupo, ante el Dortmund, se dio cuenta de ello.

El cuadro flamenco mereció de lejos ganar ese partido. Si no lo hizo fue por falta de puntería y por mala suerte, por un gol de rebote acabó perdiendo. Pero lo visto anticipaba lo que se iba a encontrar el Atlético en el Wanda Metropolitano. Un rival que sabe a qué juega, muy solidario en su trabajo colectivo, serio y sabedor de cómo sacar partido a sus armas, la envergadura de Wesley, la llegada de Banaken…

El Atlético sacó adelante un partido complicado ante un rival muy valiente. Con más efectividad que fútbol pero con una cintura interesante para cambiar de dibujo sobre la marcha según se iban dando los acontecimientos. El Brujas no es la ‘Cenicienta’ que se esperaba y logró que por muchos tramos de partido, la enorme diferencia de presupuesto, calidad y peso futbolístico entre ambos equipos, se diluyese.

El Brujas no renunció a su sistema en el Metropolitano, un 3-5-2 que le ha llevado a la Champions y que tradicionalmente se le atragantaba al equipo rojiblanco. Y el Cholo adaptó el sistema para evitar sustos, con tres centrales -Giménez, Godín y Lucas- y con Saúl y Lemar en las bandas, por delante de ellos. Una novedad táctica que el Atlético había practicado estos últimos días en los entrenamientos. Thomas, que se marcó un partidazo con todas las letras (el ghanés pide más protagonismo a gritos), era en realidad el único pivote como tal.

El primer acercamiento por decirlo de alguna forma, se dio al cuarto de hora con un disparo cruzado de Saúl. El Brujas, bien asentado, contestó con un disparo mordido de Danjuma en el centro del área. Acto seguido llegó una jugada un tanto justa, en la que Lemar filtró un enorme pase a Griezmann, que batió a Letica con un toque sutil. Desafortunadamente para él estaba en fuera de juego y no subió al marcador.

Saúl, que estaba muy activo y dinámico en esta nueva posición, disparó desde dentro del área, cruzado y a poco estuvo de lograr el primero. El Atlético maduraba el partido y por fin encontró la recompensa al filo de la media hora, con una jugada de ataque en la que había mucha presencia de rojiblancos en el área belga, el balón acabó en el guante de Lemar, que puso e balón al lado contrario donde estaba Griezmann. El de Macon, muy escorado, a pisó, levantó la cabeza y, cuando parecía que la iba a reventar a lo que saliese, la pegó rasa, colocada, casi un pase a la red, para marcar el primero.

Parecía el partido controlado para el Atlético, pero ya había advertido Simeone del peligro de un Brujas que nunca renunció al ataque. El cuadro de Leko empató poco antes del final de la primera mitad. Danjuma, aprovechando ser diestro jugando por la izquierda, se metió hacia el centro aprovechando cierta pasividad de Arias y Koke, y la pegó desde el pico del área al palo más lejano, con rosca y potencia. Un misil que ni Oblak pudo detener. Así acabó una primera mitad en la que el Atlético no terminó de generar demasiadas ocasiones y en la que la igualdad fue la tónica predominante.

 

El arranque de la segunda mitad dejó el cambio de Filipe por un Giménez que arrastraba molestias en la primera mitad. Y el acto comenzó con susto para los visitantes, con un latigazo de Saúl que se marchó pegado al palo.

El Atlético buscó adelantarse en el marcador y gozó de una ocasión clarísima en el 60’. Koke se encontró con un regalo inesperado tras un mal pase del Brujas hacia atrás, pero el vallecano no pensó rápido, se plantó en el área a trompicones. El balón le llegó a Griezmann que fusiló abajo y ahí Letica se hizo gigante, para sacarla con el pie.

Los minutos pasaban y el Cholo rompió el cristal de emergencia para sacar el plan B. Lo de siempre, retiró a Thomas, que estaba siendo de los mejores, para dejar a Koke y Saúl en el pivote, sacar a Correa por la banda y dejar a Lemar en la otra.

No tardó ni cinco minutos el equipo colchonero en dar con la tecla. Un pase largo para Costa, de esos que le gustan, para que el de Lagarto recortase, viese venir en carrera a Griezmann para que éste la cruzase rasa a la red. Una acción en la que se lesionó Costa en los isquiotibiales y que provocó un nuevo cambio de dibujo, ya con Correa y Griezmann arriba; Koke a un costado y Rodrigo y Saúl en el pivote.

Con el equipo belga volcado, Correa tuvo dos que mandó fuera para no creérselo, especialmente una segunda en la que Griezmann se la dejó franca para marcar. No fue ahí pero sí en el tiempo añadido, con una internada de nuevo el galo, que cuajó un partido enorme, para dejársela a Koke y que éste pusiese la sentencia.