Carlos Alcaraz se coronó campeón de Wimbledon

0
1210

Carlos Alcaraz es el nuevo campeón de Wimbledon. Una gesta sólo al alcance de un elegido como el murciano, a los 20 años haciendo historia como el tenista que destronó a un Novak Djokovic que se había mostrado intocable en las cuatro ediciones previas, que sumaba 45 victorias consecutivas diez años de racha en la pista central del All England Club, 34 victorias consecutivas en el torneo y hierba, 26 en Grand Slam. El balcánico no cedía aquí desde los cuartos de 2017, cuando se retiró ante Tomas Berdych por una lesión de codo.

Alcaraz doblegó con un tenis descomunal a una leyenda, venció 1-6, 7-6 (8-6), 6-1, 3-6 y 6-4 en 4h.42′ de un partido de los que quedan registrados en el libro de honor de este deporte por su trascendencia, igualdad y espectáculo. Hubo relevo, como en su día Rafa Nadal cerrar la racha de cinco trofeos seguidos de Roger Federer, en 2008. También épica ante la negativa de uno y otro a ceder la iniciativa en cualquier circunstancia. Lo celebró revolviéndose en el césped de Wimbledon, acudiendo luego al palco para abrazarse a sus familiares y equipo. Una hazaña.

«¡Carlos, Carlos, Carlos!», clamó la afición en la ‘Catedral’ del tenis. Rendida a la capacidad de reactivación del tenista de El Palmar, a su inmenso arsenal de golpes, por inventiva y potencia.

Desparramó clase el pupilo de Juan Carlos Ferrero tras una tímida entrada que le costó un 1-6 en media hora. Estaba fresco el recuerdo amargo de las semifinales de Roland Garros, los calambres que sepultaron sus aspiraciones. Quería revancha personal y sobre su rival, se la ganó por sí mismo, negándose a revivir una pesadilla. Al contrario, resucitó como un grande. También salvó la situación complicada del 5-6 en el ‘tiebreak’, bola para dos sets arriba Djokovic, que estrelló un revés en la red. Contrastó con el genial resto de revés ganador del murciano. Show Alcaraz.

Domados los nervios, se lanzó a por su segundo Grand Slam, que unió al US Open 2022. Es el quinto español que triunfa en el individual de Wimbledon, tras Manolo Santana (1966), Rafa Nadal (2008 y 2010), Conchita Martínez (1994) y Garbiñe Muguruza (1997).

Un número uno en ranking y en tenis y competitividad. Sólo cuatro torneos disputados en hierba, tres en Wimbledon, dos títulos. Encadenó el ATP 500 de Queen’s con Wimbledon, en doce encuentros invicto que subrayan su rápido aprendizaje, explican una progresión trepidante. Es el tercer profesional masculino más joven que domina el torneo, después del alemán Boris Becker (18) y Bjorn Borg (20).

Crece Alcaraz como deportista, pone los cimientos de un fenómeno extraordinario. Más fresco y resolutivo que todo un Djokovic, aguantando cada desafío del campeón de 23 Grand Slams, quien aspiraba a igualar los ocho títulos récord de Roger Federer. Quinto juego del tercer set: 32 puntos, 26 minutos. Carlos pujó hasta romper el saque del serbio y confirmar su superioridad.

Un ejemplo de cómo se las estaba gastando Alcaraz y de la calidad e intensidad del encuentro. Roland Garros fue un jarro de agua fría aquel día en París, pero sirvió mucho para afrontar un alucinante asalto a Wimbledon. Arrebató el trono a Djokovic, que dijo adiós a su gran sueño de completar un Grand Slam la misma temporada, de alcanzar los 24 ‘grandes’ de Margaret Court.

El balcánico sobrevivió en el cuarto set. Su imagen de cansado y desesperado escondió su habilidad para esquivar ser noquedo. En una exhibición de resiliencia alargó el desenlace a una quinta manga. Alcaraz volvió a pegar. No había llevado a la lona a Djokovic, pero le acabó ganando a los puntos. Estrelló su raqueta contra el palo de la red el serbio, tras verse abocado a la drrota. Excepcional Alcaraz. Así sólo ganan en Wimbledon los muy, muy cracks. En el último juego, un globo y una volea de película, como afirmarían actores presentes como Brad Pitt, Hugh Jackman o Daniel Craig.