Redacción – El español, doble vencedor del Gran Premio de Mónaco, busca nuevos retos. Y habiendo afirmado que su meta es la ‘Triple Corona’, tras haber ganado con Toyota en junio las 24 Horas de Le Mans, sólo le quedaría anotarse las 500 Millas de Indianápolis para emular al inglés Graham Hill, único que se ha adjudicado las tres carreras más prestigiosas del automovilismo.

Silverstone es un mítico circuito que albergó, en 1950, el primer Gran Premio de la historia de la Fórmula Uno. Una pista de 5.891 metros en la que Alonso ganó dos veces: en 2006 (el año de su segundo título), con Renault; y en 2011, a bordo de un Ferrari.

El ovetense explicó al llegar el jueves a Inglaterra, sin descartar del todo un retorno más adelante, que decidió no seguir en la F1 porque «la acción en pista es pobre», en una categoría en la que, según él, se habla más de lo que pasa fuera que dentro de la misma.

Alonso -«feliz y orgulloso» por haber ganado «a la primera» las 24 Horas de Le Mans-, busca nuevas metas, que anunciará más adelante y que podrían pasar por la Fórmula Indy, pero que en un futuro inmediato apuntan a intentar festejar el Mundial de Resistencia.

En Silverstone, Fernando volverá a disfrutar pilotando un Toyota ganador, aunque en esta ocasión se enfrentará a un desafío renovado de seis coches LMP1 no híbridos después de las actualizaciones de las normas de ‘Equivalencia de Tecnología’ diseñadas para ofrecer más rendimiento a sus rivales. Estos se beneficiarán de un mayor flujo de combustible -un 43,75 por ciento más que el TS050 Hybrid- y algunos de reducciones de peso mínimo.

«A diferencia de Le Mans, ésta es una pista que conozco muy bien y ya he experimentado el nuevo asfalto del circuito, así que espero que pueda ayudar al equipo a tener cierta ventaja. Hasta ahora, la temporada del WEC ha sido perfecta, así que quiero seguir así este fin de semana», declaró Alonso, que este año completará 27 pruebas.

Tras competir en Inglaterra, el astro asturiano afrontará otros dos fines de semana seguidos de carreras, con la reanudación del Mundial de F1: en Spa (Bélgica) y en Monza, sede del Gran Premio de Italia.