Redacción – Fernando Alonso sigue sin anunciar su futuro lejos de la F1.

En el GP de Singapur, el español se ponía de plazo un mes para analizar sus opciones de futuro detenidamente y marcarse los objetivos que incluirá en su programa de 2019.

Por ahora, en él tan sólo hay asegurada su presencia en el Mundial de Resistencia (WEC), ya que deberá completar la Súper Temporada que ha iniciado este curso y que finalizará el próximo año.

Se desconoce si continuará o no en el certamen de resistencia más allá de 2019, pero lo que está cada vez más claro es que está decidido a cruzar ‘el charco’ el próximo curso de forma definitiva para dar el salto a los Estados Unidos, a la IndyCar.

Para conquistar la Triple Corona tan sólo le falta ganar las 500 Millas de Indianápolis y su presencia en la mítica carrera en 2019 está más que clara, a falta de confirmación oficial. Falta saber si realizará también el calendario completo de la IndyCar, algo que también parece un hecho. Así, antes de anuncios oficiales, el asturiano va dando pistas sobre sus intenciones.

La última llegó el pasado fin de semana, en las 6 Horas de Resistencia de su circuito, que ganó participando junto a Ángel Burgueño y su gran amigo Alberto Fernández ‘Galle’. En ellas, participó casualmente con el número 29.

Ni el 14 que lleva actualmente en la Fórmula 1, ni el mítico 5 que vistió en su época dorada en el ‘Gran Circo’. El asturiano prefirió llevar el número 29. Casualidad o no, se trata del mismo número que llevó en las 500 Millas de Indianápolis de 2017 con el McLaren-Andretti Autosport, algo que parece una clara declaración de intenciones sobre su futuro.