El delantero de Olimpia vivió una noche cargada de emociones frente a Platense. Marcó tres goles, recordó a su hermana fallecida.
Detrás de cada celebración existe una historia y los tres goles marcados por Yustin Arboleda en la goleada 4-1 de Olimpia sobre Platense tuvieron un significado que trascendió el terreno de juego.
El atacante colombiano naturalizado hondureño fue la gran figura de la noche en el estadio Carlos Miranda. Firmó un triplete y cerró su cuenta con una espectacular definición por encima del guardameta, pero su momento más emotivo llegó después del primer gol, cuando miró hacia el cielo y se arrodilló sobre el césped.
Arboleda recordó los difíciles meses que ha atravesado en el ámbito familiar, especialmente por el fallecimiento de una de sus hermanas menores. El delantero no pudo contener las lágrimas al referirse a una pérdida que lo golpeó profundamente.
También agradeció el respaldo de su esposa y compañeros durante este proceso y dejó una reflexión sobre las críticas que acompañan a los futbolistas: “Hoy no soy el mejor porque anoté tres goles y tampoco era el peor cuando no conseguía marcar”.
Esta es la entrevista con Yustin Arboleda después de su gran noche frente a Platense:
Yustin, esta noche marcaste tres goles. ¿Cómo describís lo vivido ante Platense?
Buenas noches. Primero quiero agradecerle a Dios porque venía buscando estos goles. En los partidos anteriores no había tenido ocasiones demasiado claras para poder anotar.
Hoy, gracias al esfuerzo de todos mis compañeros, tuve la posibilidad de marcar. Más allá de los tres goles, lo más importante es que pudimos conseguir el triunfo, continuamos sumando y nos mantenemos en la parte alta de la tabla.
Parece que Comayagua es una ciudad que romantiza tus goles. Marcaste un triplete y el tercero fue una definición espectacular. ¿Representa un desahogo para vos?
No lo considero un desahogo. Al final, uno como delantero siempre quiere anotar porque creo que eso nos hace sentir vivos.
También sé que los tiempos de Dios son perfectos. A veces uno atraviesa situaciones difíciles con las que solamente uno debe cargar. Los últimos meses han sido complicados para mí por algunos temas familiares.
Sin embargo, siempre he contado con la fortaleza que Dios me da para trabajar todos los días, seguir intentándolo y no bajar los brazos. Hoy Dios me dio ese premio de poder anotar tres goles.
Ojalá que este sea un nuevo comienzo y que pueda continuar marcando muchos más.
Después del primer gol miraste hacia el cielo y posteriormente te arrodillaste. ¿Qué pensabas en ese momento?
Pensaba en lo difíciles que han sido los últimos meses para mí por algunos temas familiares. Desde el semestre pasado he atravesado situaciones que han sido muy complicadas.
Uno como hombre intenta ser fuerte, pero hay momentos en los que, por más fuerte que querás ser, terminás sintiendo todo lo que está pasando.
Mis compañeros siempre han estado conmigo, confiando y dándome palabras de aliento. Mantengo la mentalidad de continuar con mi carrera porque considero que todavía tengo mucho por dar.
Trabajo y trato de entregar siempre el máximo. En algunas ocasiones las cosas salen y en otras no, pero lo importante es mantener la fe puesta en Dios y entender que sus tiempos son perfectos.
Por más que uno quiera apresurar las cosas, no van a llegar si no es la voluntad de Dios.
Perdoname si la pregunta resulta imprudente, pero te notamos muy conmovido al hablar de tu familia. Hace algunos meses sufriste el fallecimiento de una de tus hermanas. ¿Qué tan difícil ha sido atravesar todos estos momentos?
Solamente quien atraviesa una situación así sabe cuánto duele. La pérdida de mi hermana fue un golpe muy duro porque era una de mis hermanas menores.
Uno siempre está concentrado en su trabajo, pero a veces muchas personas olvidan que, antes de ser futbolista, uno es un ser humano. Somos personas y sentimos de la misma manera que cualquier otra.
La vida continúa y hay que levantarse. Debemos aguantar los golpes cuando llegan porque sabemos que también forman parte de nuestra carrera y de la vida.
Siempre me mantengo aferrado a Dios y confiando en que lo mejor de Él está por llegar. Uno se emociona cuando recuerda y atraviesa momentos así, pero hay que levantar la cabeza y continuar hacia adelante.
Se te escaparon algunas lágrimas mientras recordabas a tu hermana y los momentos difíciles que has vivido. ¿Qué pasa por tu mente en este instante?
Cuando uno atraviesa momentos como estos se da cuenta de quiénes están realmente a su lado. También descubre quiénes solamente están cuando las cosas marchan bien y quiénes te dan la espalda cuando no están saliendo de la mejor manera.
Gracias a Dios tengo una esposa que siempre conversa conmigo y me pide que esté tranquilo porque las dificultades van a pasar.
Esto va más allá de lo deportivo. Siempre les he dicho a ustedes, que quizás son los medios a los que más declaraciones les doy, que en el fútbol debemos disfrutar los momentos buenos, pero también tenemos que saber sobrellevar los malos.
Hay que mantener un equilibrio porque sabemos que no siempre estaremos bien, pero tampoco estaremos mal toda la vida. Los momentos pasan.
Yo trato de sacar algo positivo de las situaciones difíciles. Trabajo y me esfuerzo cada día más. Todos los días estoy desde las seis de la mañana en mi trabajo, tratando de mejorar y entregar lo mejor de mí.
Después, las cosas podrán salir o no, pero cuando uno trabaja con transparencia y responsabilidad, sabiendo que entregó todo para que las cosas resultaran bien, puede quedarse tranquilo.
A veces, por el amor que le tenemos a nuestra profesión y al deporte, jugamos con molestias o lesiones. La gente no conoce esas situaciones; solamente quien las vive sabe lo que siente.
Hoy no soy el mejor porque anoté tres goles y tampoco era el peor cuando no conseguía marcar. Sé quién soy, me conozco y trabajo todos los días para entregar lo mejor de mí y tratar de aportarle al equipo.












