El entrenador de Honduras explicó la elección de los 21 convocados al Mundial, respaldó el salto de cuatro juveniles a la selección mayor y aseguró que tiene autonomía para dirigir.
Merling Paz tiene claro que el desafío de la Selección Sub-17 de Honduras va más allá de disputar un Mundial. El entrenador defendió en conferencia de prensa un proyecto que busca acelerar la formación de los jóvenes y abrirles camino hacia la selección mayor, aunque ese proceso implique decisiones difíciles y cuestionamientos alrededor de la convocatoria.
Con nueve legionarios entre los 21 elegidos, el técnico rechazó que el lugar de procedencia marque diferencias dentro del grupo. Su mensaje fue directo: todos llegan para representar al mismo país.
“Nosotros no hacemos una diferenciación entre el jugador del extranjero y el jugador que juega en nuestro país. Al final son 21 hondureños los que van a representarnos”, expresó.
Para Paz, la integración de futbolistas de distintas edades y experiencias responde a una idea de trabajo que necesita continuidad.
“Si nosotros queremos realmente hacer una verdadera transformación del fútbol nacional, creo que le tenemos que apostar a estos proyectos”, sostuvo.
El Mundial y el camino hacia la mayor
Uno de los temas centrales de la conferencia fue la convocatoria de cuatro jugadores de la Sub-17 a la selección mayor. Lejos de considerar ese movimiento un obstáculo, Paz lo presentó como una señal del propósito que persigue su trabajo.
“Mi objetivo principal es que la mayoría de chicos que pasan por mis manos en algún momento logren formar parte de una selección mayor”, afirmó.
El entrenador aclaró que no pretende atribuirse la formación de esos futbolistas, sino valorar la oportunidad de acompañarlos en esta etapa de sus carreras.
“No quiero decir que yo los formé, que yo los identifiqué, no, no, no. Simple y sencillamente he tenido la gran ventaja de trabajar con ellos”, puntualizó.
Ante la consulta sobre si sería preferible concentrarlos exclusivamente en el Mundial juvenil, insistió en que conocer desde temprano las exigencias de la mayor puede ayudarles a crecer y regresar con aprendizajes para compartir con sus compañeros.
“Tengo total autonomía”
Paz también respondió a las dudas sobre su margen de decisión dentro de una estructura que trabaja en coordinación con el seleccionador José Francisco Molina.
“Yo como entrenador de la selección Sub-17 tengo total autonomía. Sin embargo, lógicamente que hay una metodología de trabajo y un modelo de juego el cual yo debo de respetar y valorar”, explicó.
Según detalló, la comunicación entre los cuerpos técnicos es constante. Durante la gira por España, Molina pudo observar entrenamientos y partidos mediante una plataforma de trabajo, además de participar en reuniones para evaluar a los jugadores.
Paz señaló que cada entrenador puede aportar su sello, dentro de una línea compartida por las distintas categorías.

La respuesta a los que quedaron fuera
La conferencia también abordó el impacto de la convocatoria en los jóvenes que no estarán en el Mundial. Paz reconoció que elegir a 21 jugadores deja ilusiones golpeadas, pero aseguró que quedar fuera de esta lista no significa salir del proceso.
“Yo como entrenador no me puedo desligar de todos estos chicos que no van con nosotros”, manifestó.
El técnico explicó que ha mantenido contacto con los clubes para conocer cómo acompañan a los futbolistas descartados, procurando que continúen compitiendo y formándose.
“Un impacto emocional y psicológico lo tiene, es normal”, reconoció.
La apuesta de Merling Paz combina la exigencia de competir con la responsabilidad de formar. Honduras llevará al Mundial a 21 jugadores, pero el entrenador insiste en que el trabajo debe alcanzar también a quienes esperan otra oportunidad: el proceso no termina con una convocatoria.












