El mediocampista de Motagua reconoció el fracaso de no alcanzar la final de la Copa Centroamericana, cuestionó una acción en la que reclamaron penal y pidió una reflexión que involucre a jugadores y dirigentes.
Denis Meléndez regresó de Costa Rica con el dolor de una clasificación que Motagua no pudo concretar y una autocrítica que fue más allá de la eliminación azul. Tras caer ante Alajuelense en las semifinales de la Copa Centroamericana, el mediocampista reconoció que el fútbol hondureño tiene una deuda pendiente, tanto a nivel de clubes como de selección, y pidió que todos los involucrados asuman su responsabilidad.
“Estamos quedando a deber, tanto en el tema de clubes, en el tema de la selección también”, expresó el futbolista, al ser consultado sobre las dificultades de los equipos nacionales para dar el siguiente paso en la competencia regional.
Meléndez consideró que la reflexión debe alcanzar a los distintos sectores que participan en el desarrollo del fútbol del país.
“Creo que es de tomar conciencia todos: jugadores, directivos, todos, todos tomar conciencia de que se tiene que hacer algo”, manifestó.
Sin plantear una solución específica, mencionó el manejo de las federaciones y las instituciones como parte de los asuntos que deben revisarse.
“Creo que estamos quedando a deber desde ya tiempos y, bueno, creo que no es posible que esté pasando esto”, agregó.
“No es de merecer, es de hacer”
En el análisis de la eliminación de Motagua, Denis admitió que el plantel sentía que tenía argumentos para llegar a la final. La derrota 2-1 en el estadio Alejandro Morera Soto terminó con esa aspiración, después del empate sin goles en el encuentro de ida.
“La verdad que dolido, dolido, porque creo que tuvimos el pase ahí, tuvimos el pase en nuestras manos”, señaló.
El mediocampista destacó la producción ofensiva de su equipo en Costa Rica, pero reconoció que las oportunidades generadas no se tradujeron en los goles necesarios para cambiar el desenlace de la serie.
“Creo que no fuimos contundentes, pero creo que el equipo en general hizo un gran partido. Creamos bastantes ocasiones”, explicó.
Para Meléndez, Motagua encontró el encuentro más abierto que esperaba, aunque esa circunstancia tampoco fue suficiente para alcanzar el objetivo.
“El fútbol es así: no es de merecer, es de hacer”, resumió.
La frase retrata el balance del jugador: las buenas sensaciones por el rendimiento no borran el resultado ni el incumplimiento de una meta que el grupo había asumido con ilusión.
El reclamo por un posible penal
Denis también manifestó su inconformidad con una acción en la que los jugadores de Motagua solicitaron un penal. Desde su perspectiva, esa decisión pudo influir en las posibilidades de clasificación.
“Ese penal pudo haber sido el que nos diera el pase, pero bueno, no sé qué criterio tomaron ahí”, declaró.
Según relató, el árbitro explicó que el balón venía de un compañero del futbolista involucrado y rechazó el reclamo. Meléndez dejó clara su discrepancia con esa interpretación.
“Creo que si hubiese sido al revés, creo que sí se hubiera pitado”, afirmó.
Su cuestionamiento al arbitraje estuvo acompañado del reconocimiento de una responsabilidad propia: Motagua dispuso de ocasiones y no consiguió aprovecharlas como necesitaba.
Su versión de los incidentes
Sobre el altercado posterior al partido, el mediocampista aseguró que inicialmente hubo saludos entre los jugadores y que la mayoría del plantel azul ya se había retirado de la cancha.
“Nosotros saludamos en la cancha, vimos que todos estábamos tranquilos, la mayoría subimos”, contó.
De acuerdo con su versión, el incidente comenzó después de un intercambio entre el capitán de Alajuelense y Javier López, cuando todavía quedaban algunos futbolistas en el lugar.
“Por ahí creo que el capitán de ellos le dijo algo al profe y algunos jugadores que quedaban fueron a apartar, y se armó un relajo ahí”, relató.
Meléndez también cuestionó lo que considera una diferencia en la manera de recibir las declaraciones de ambos equipos.
“Ellos sí pueden decir, pero si vos decís algo, todos lo toman a mal”, expresó, antes de insistir en que “hay que saber perder, hay que saber ganar también”.
Una disculpa y el compromiso de pelear la Liga
El futbolista reservó un mensaje para los aficionados que acompañaron al equipo en Costa Rica y para quienes mantuvieron la ilusión de verlo disputar la final.
“Nosotros agradecerle a la afición porque siempre nos apoya. En las buenas y en las malas siempre están con nosotros. Incluso ayer viajó bastante gente”, destacó.
El respaldo recibido hizo más dolorosa la eliminación para el plantel, según explicó.
“Ese es el pesar de nosotros, que les quedamos a deber”, reconoció.
Ahora, Motagua debe trasladar su atención al torneo nacional y al clásico contra Marathón. Denis aseguró que el grupo tiene la madurez necesaria para levantarse, aprender de los errores y competir por el objetivo que sigue en juego.
“Ahora toca pelear por la copa local”, sostuvo.
La eliminación deja una deuda con la afición y una exigencia inmediata dentro del vestuario. Meléndez asumió ambas al cerrar con el compromiso de responder en la cancha: “Nosotros vamos a dar nuestro mayor esfuerzo para llevarnos el bicampeonato”.












