José Francisco Molina utilizó a 22 futbolistas en los cuatro partidos de la Liga de Naciones. Mike Arana fue el más joven y Edrick Menjívar el de mayor edad.
El cambio generacional de la Selección de Honduras también se puede medir con números. Los 22 jugadores que sumaron minutos en los cuatro encuentros de la Liga de Naciones de Concacaf tuvieron un promedio de edad de 25.27 años, una cifra que refleja la combinación de nuevas caras y futbolistas con recorrido en la Bicolor.
El cálculo elaborado por Mi Pasión HN incluye a todos los jugadores que participaron ante Surinam, Jamaica en Kingston, Martinica y Jamaica en Tegucigalpa. Cada futbolista fue contado una sola vez, independientemente de cuántos partidos disputó o cuánto tiempo permaneció en la cancha.
Arana, Moncada y Figueroa: los más jóvenes
Mike Arana, con 17 años, fue el jugador más joven utilizado por Molina durante estos cuatro compromisos. Le siguieron Dereck Moncada, de 18, y Keyrol Figueroa, de 20.
Su participación representa una de las señales del relevo que busca impulsar el cuerpo técnico. Sin embargo, la presencia de jóvenes también estuvo acompañada por futbolistas que ya acumulan experiencia en el fútbol profesional y en la selección.
Alenis Vargas, Exon Arzú y Giancarlo Sacaza, todos de 22 años, también tuvieron participación. Clinton Bennett y Clever Portillo, ambos de 23, completaron el grupo de ocho jugadores menores de 24 años que sumaron minutos.
La experiencia también tuvo espacio
En el otro extremo aparece Edrick Menjívar, de 33 años, como el futbolista de mayor edad entre los utilizados. Bryan Róchez, de 31, y Deybi Flores, de 30, completaron el grupo de jugadores con treinta años o más.
Jonathan Rubio tenía 29 años, mientras que Denil Maldonado, Kervin Arriaga, Cristopher Meléndez, Alejandro Reyes y Jorge Álvarez tenían 28.
Estos nombres muestran que la renovación de Honduras convive con una base de jugadores experimentados, llamados a acompañar a quienes comienzan su recorrido con la camiseta nacional.
La juventud abre una oportunidad; el crecimiento debe verse en la cancha
El promedio de 25.3 años describe la edad del grupo utilizado, pero no mide por sí solo su experiencia internacional, su rendimiento o su capacidad para responder en los momentos decisivos.
Molina tiene futbolistas jóvenes para trabajar y jugadores con trayectoria para sostener ese crecimiento. El desafío será convertir esa combinación en un equipo más sólido, competitivo y capaz de alcanzar sus objetivos.
La H tiene nuevas caras. Ahora necesita que ese relevo se traduzca en avances dentro de la cancha.
Metodología: promedio de las edades cumplidas al 5 de octubre de 2026 de los 22 futbolistas que sumaron minutos. La suma de sus edades fue de 556 años; dividida entre 22 da 25.27. Se excluyeron los convocados que no jugaron y no se ponderó por minutos.












