El legionario hondureño llegó al país para sumarse a la Selección Nacional y aseguró que la Bicolor no puede regalar nada en la Liga de Naciones de Concacaf. También habló del nuevo proceso, del Mundial de 2030, de Surinam y de Andy Najar.
Joseph Rosales llegó al país con un mensaje directo antes de incorporarse a la concentración de la Selección Nacional de Honduras: la Bicolor está obligada a competir, ganar y avanzar en la Liga de Naciones de Concacaf.
El futbolista del Austin FC se mostró feliz por una nueva convocatoria y dejó claro que vestir la camiseta nacional continúa teniendo un significado especial en su carrera.
“Primeramente, agradecerle a Dios. La verdad es que vengo muy contento, muy feliz de estar nuevamente en la Selección. Como lo he dicho anteriormente, para mí la Selección es muy importante. Venimos a darlo todo”, expresó Rosales.
Consolidado en Austin
Rosales también valoró positivamente su llegada al Austin FC, club en el que considera que ha dado un paso importante en su crecimiento y consolidación dentro de la Major League Soccer.
“La transición a Austin ha sido muy importante porque me he consolidado más en la liga y en el equipo. Creo que todo va muy bien”, aseguró.
El hondureño llega con confianza, aunque reconoció que su equipo no tuvo el mejor comienzo de temporada.
“Llego con mucha confianza y tranquilidad. Estoy muy contento por lo que vengo haciendo personalmente en el equipo. No hemos comenzado muy bien la temporada, pero vamos subiendo. Ahora queda hacer lo que el profesor diga aquí en la Selección”, señaló.

Un nuevo proceso con presión
La Selección de Honduras inicia una nueva etapa bajo el mando del técnico José Francisco Molina, pero Rosales entiende que la presión continuará siendo parte de cada convocatoria y de cada compromiso oficial.
“Sabemos que siempre vamos a tener esa presión por este tipo de compromisos. Ahora tenemos esta nueva etapa y debemos darlo todo para sacar esto adelante”, explicó.
El jugador considera que el cambio en la Bicolor se está produciendo progresivamente y destacó los partidos disputados ante rivales de alto nivel.
“Es un proceso que está cambiando y que va de a poco. Nos han tocado partidos difíciles contra Perú y Argentina. Han sido buenos rivales y hemos hecho buenas cosas”, comentó.
Rosales reconoció la dificultad de enfrentar a Argentina, pero considera que los próximos encuentros deben disputarse con la misma intensidad y responsabilidad.
“Nos enfrentamos a la campeona del mundo, pero estos partidos que vienen ahora tenemos que afrontarlos de la misma manera, con el mismo compromiso, y debemos sacarlos adelante”, agregó.
“Tenemos que clasificar sí o sí”
Joseph Rosales no escondió la obligación que tiene Honduras en la Liga de Naciones. Para el legionario, quedar fuera de la siguiente ronda no entra en los planes del grupo.
“Claro. Siempre tenemos que clasificar sí o sí. Es lo que veníamos haciendo en el proceso anterior. A pesar de que hay nuevos jugadores jóvenes, tenemos que hacerlo”, afirmó.
Al ser consultado sobre si no avanzar podría considerarse un fracaso, su respuesta fue contundente.
“Sí, la verdad que sí. Ahorita no tenemos que regalar nada, como se dice. Tenemos que ganar sí o sí. Ahora toca enfocarnos y seguir trabajando para lo que se viene”, manifestó.

Cuidado con Surinam
Honduras comenzará su camino enfrentando a Surinam, un rival que Rosales considera peligroso y que no debe ser subestimado.
El jugador recordó los problemas que el conjunto surinamés le causó a Panamá y advirtió que la Bicolor tendrá que estar concentrada.
“Lo que he visto de Surinam fueron los partidos que disputó contra Panamá. Panamá sufrió mucho contra Surinam, por lo que tenemos que tener mucho cuidado”, señaló.
“Es un equipo que, entre comillas, no se conoce mucho, pero tiene buenos jugadores. Solo hay que mirar lo que le pasó a Panamá”, añadió.
La mirada puesta en 2030
Rosales también habló del proceso rumbo a la Copa del Mundo de 2030. Después de las frustraciones anteriores, considera que Honduras debe dejar atrás el pasado y comenzar a construir una base competitiva desde ahora.
“Lo que pasó el año pasado ya quedó atrás para la mayoría. Tenemos que enfocarnos en lo nuevo”, dijo.
“En este nuevo proceso tenemos que clasificar sí o sí al Mundial de 2030. Sabemos que faltan, por lo menos, cuatro años, pero desde ya tenemos que ir implementando las bases y hacer que cada jugador compita por su lugar”, sostuvo.
El futbolista aseguró que mantiene la ilusión y espera que la afición también vuelva a creer en la Selección Nacional.
“Yo estoy ilusionado, la verdad. Espero que también todos los aficionados se ilusionen. Vamos a ver cómo nos va ahorita y esperemos que nos vaya bien”, expresó.
Su nuevo rol dentro de la Bicolor
Aunque todavía se considera un jugador joven, Rosales reconoce que ya acumula varios años dentro de la Selección y que puede comenzar a asumir una mayor responsabilidad con los nuevos convocados.
“Creo que puedo aportar la poca experiencia que ya llevo. Son tres o cuatro años en la Selección, donde he estado siendo titular, y siento que esas son cosas que puedo aportarles a los jóvenes”, explicó.
Rosales también considera que la generación actual merece vivir momentos importantes con la camiseta de Honduras.
“Creo que sí. Todos nos lo merecemos. Han sido procesos muy difíciles, pero toca seguir trabajando. Sabemos que Dios nos va a dar la oportunidad de estar nuevamente en un Mundial”, afirmó.
Respeta la decisión de Andy Najar
Otro de los temas abordados fue la ausencia de Andy Najar, quien se retiró de la Selección Nacional. Rosales aseguró que tiene tiempo de no conversar con el futbolista y que respeta la decisión que tomó.
“La última vez que hablamos fue cuando quedamos eliminados en Costa Rica. Veníamos juntos en el avión, pero desde ahí no he hablado con él”, relató.
“Si él tomó su decisión, pues se le respeta. Ahora la está rompiendo en la MLS y nada más”, concluyó.
Joseph Rosales llega motivado, consolidado en su club y consciente de la responsabilidad que tendrá Honduras. La Bicolor comienza una nueva etapa, pero para el legionario el objetivo no cambia: competir, clasificar y volver a colocar al país en una Copa del Mundo.












