La figura del Barcelona también mandó un recadito al Real Madrid
Lamine Yamal no esconde la ambición del Barcelona antes de comenzar una nueva aventura en la Liga de Campeones. El atacante azulgrana aseguró que levantar el trofeo más importante de Europa representa la principal motivación de un equipo que se ha reforzado para competir por todo.
El Barcelona recibirá al Feyenoord en el Spotify Camp Nou y la joven figura dejó claro que la Champions ocupa un lugar especial dentro del vestuario.
“No hay mayor motivación que ganarla. Todo el equipo está motivado y en Barcelona siempre tenemos esta competición en la cabeza”, expresó Lamine durante la conferencia de prensa previa al encuentro.
El futbolista de Rocafonda considera que el conjunto catalán dispone ahora de una plantilla más completa. Destacó especialmente las incorporaciones de Rodri, Anthony Gordon, Karim Adeyemi y João Cancelo, jugadores que aumentan la experiencia y la competencia interna.
“Este año han venido buenos jugadores. A ver si es nuestro año”, manifestó.
Lamine no suplicará por el Balón de Oro
Convertido en uno de los principales candidatos a conquistar el Balón de Oro, Lamine Yamal evitó alimentar una campaña personal y recordó que la decisión no está en sus manos.
El atacante considera que su rendimiento durante la temporada le permite tener posibilidades, pero afirmó que cualquier reconocimiento individual sería consecuencia del trabajo realizado junto con el Barcelona y la selección española.
“Tengo muchas posibilidades porque he hecho un gran año, pero ya veremos. Yo no voy a suplicar nada”, sentenció.
Lamine tampoco se mostró afectado porque Ousmane Dembélé, último ganador del premio, no lo incluyera entre sus favoritos. El azulgrana respondió con seguridad y recordó que, cuando le tocó enfrentarse a Dembélé y Kylian Mbappé, terminó celebrando la victoria.
“Estoy contento con el año que he hecho. Estoy seguro de que todo el mundo lo ha visto”, agregó.
“Si no corrés, vas a perder”
Más allá de su calidad con la pelota, Lamine Yamal entiende que el fútbol moderno exige sacrificio colectivo. Para el extremo, ninguna estrella puede quedar liberada del trabajo defensivo y de la presión.
El joven puso como ejemplo al PSG y aseguró que el Barcelona también debe jugar con intensidad si pretende conquistar títulos.
“En el fútbol actual, si no corrés, cualquier equipo te puede ganar. Si queremos vencer, tenemos que correr todos”, señaló.
El mensaje refleja una de las principales exigencias de Hansi Flick: talento, pero también compromiso. Para Lamine, el escudo está por encima de cualquier individualidad.
Una respuesta directa al Real Madrid
Lamine también fue consultado por la presión que podría existir desde Madrid después de dos temporadas sin títulos. Su respuesta fue breve y contundente.
“Si llevan dos años sin ganar, será su problema”, declaró el atacante, quien aseguró que observa tranquilos a los seguidores madridistas.
El futbolista también rechazó las versiones que lo presentaban triste después de que unas imágenes lo mostraran serio en el banquillo.
“Nunca he estado más feliz que ahora. Tengo 19 años, vengo de ganar el Mundial y de disfrutar las mejores vacaciones de mi vida”, explicó.
Con los pies en la tierra
A pesar de su protagonismo, Lamine aseguró que no siente temor ante la posibilidad de comenzar algún partido como suplente. Reconoce que el Barcelona cuenta con futbolistas preparados para competir por cada posición.
Tampoco considera que la fama se haya convertido en una carga. Ver camisetas con su nombre en Barcelona y en diferentes partes del mundo forma parte de una realidad que intenta manejar con naturalidad.
Su vestuario y su familia cumplen un papel importante para mantenerlo centrado.
“Estoy rodeado de grandes jugadores que han hecho mucho más que yo en el fútbol. Cuando regreso a casa, mi familia me mantiene con los pies en el suelo”, concluyó.
Lamine Yamal comienza una nueva Champions con la misma personalidad que demuestra dentro del terreno de juego: sin miedo, sin esconder sus objetivos y con la mirada puesta en lo más alto. El primer paso será ante el Feyenoord, en una noche en la que el Barcelona comenzará a medir su verdadera candidatura al título europeo.












